La llegada a Nicaragua de una nueva brigada de médicos cubanos destinados a trabajar con la gente más pobre del país centroamericano, es razón para que Edwin Sánchez, del periódico El Nuevo Diario, que no se caracteriza por su ideario revolucionario, escriba un interesante artículo que empieza así: "Es un dogma casi medieval, odiar a Cuba y su forma local de gobierno. Uno creció oyendo ese viejo rezo que los últimos tres gobernantes de Nicaragua mantuvieron vigente, al punto de importar del Norte una hostilidad gratuita contra una nación y sistema que ha apoyado a los nicaragüenses sin alcurnia en su lucha personal de prepararse y defenderse con dignidad en este mundo."