Prensa Latina pudo recorrer varios albergues con damnificados por el volcán de Fuego, donde los cooperantes de la salud de Cuba realizan jornadas voluntarias de pesquisa activa para controlar las principales enfermedades postdesastre. En particular, los 26 médicos que viven y trabajan en Escuintla, mantienen voluntariamente turnos de 12 horas, después de cumplir su jornada diaria en el hospital del departamento y en el área de salud.Aquí están parte de esas vivencias, casi siempre silenciadas por la gran prensa.
Entrega, desprendimiento y profesionalidad son algunos de los adjetivos con que los guatemaltecos más humildes resumen hoy la labor de la Brigada Médica Cubana (BMC) y sus 20 años de presencia ininterrumpida en este país.
Y aunque los primeros galenos llegaron en el mes de noviembre en respuesta al llamado de Guatemala tras el paso del huracán Mitch, la proximidad del Día de la Medicina Latinoamericana cerró con broche de oro una jornada de homenajes por parte de grupos de la solidaridad, partidos amigos y la embajada cubana aquí.
La Brigada Médica Cubana se encuentra prestando servicios en el poblado de Escuintla, al sur de Guatemala, en plena pesquisa en el albergue de la escuela federación mixta José Martí, donde hay unas 900 personas evacuadas.
El ministro de salud guatemalteco, Carlos Soto, solicitó ayer a la misión estatal cubana la ampliación del grupo de 26 colaboradores para que trabajen de forma permanente en esos centros, expuestos a brotes infecciosos por el hacinamiento y malas condiciones higiénicas.