Esta pequeña isla tan grande tuvo que enfrentar por su independencia la guerra más prolongada de todo el continente americano, en la que decenas de naciones aportaron a la justa contienda. Sobrevivió menos de la mitad de su población, pero impuesta de la herencia del valor solidaridad, ese que parece devenir en términos biológicos, del mutualismo que suelen experimentar los seres vivos.
 

"Y no podrá olvidarse jamás, y espero que la historia no olvide jamás, aquella matanza de Cassinga", expresó el Comandante en jefe en encuentro sostenido con miles de colaboradores internacionalistas cubanos en Angola, el 9 de septiembre de 1986. Y agregó: …"nunca lo podremos olvidar, fue una prueba de cómo actúan estos elementos racistas y fascistas, un acto de terror inconcebible…".
 
El 4 de mayo de 1978, los combatientes internacionalistas cubanos que se encontraban preservando la independencia angolana en la línea de defensa más al Sur, tuvieron un amanecer diferente.

Te quiero Cuba por ser tan fértil y parir hijos valientes de todos los colores, tus mujeres insumisas, reverberas de tu mezcla española, africana y china, tu sabiduría ante supuestas riquezas cegadoras y tu extrema sensibilidad cuando sientes tuyo el dolor del otro.