Quedó en el recuerdo de todos aquella noche en que Fidel asistió a la entonces despojada sala Covarrubias en el Teatro Nacional, todavía un simple cascarón de paredes desnudas y sillas “de tijeras” que púdicamente denominábamos temporada de preinauguración.
En el libro se hace un análisis de la acción heroica de 26 de julio como un hecho necesario planteado en las teorías marxistas y que Lenin puso en práctica al interpretar y analizar los acontecimientos de forma tal que pudiera servir de fuente orientadora a las revoluciones futuras.