Pocos espacios de Venezuela son tan enigmáticos y atractivos como la antigua Casona Presidencial, nombre por el cual se le conoce a la edificación que fungió como domicilio de los presidentes de Venezuela desde 1966 y hasta 2012.
Sus 5 hectáreas están distribuidas magistralmente en jardines, pasillos de ensueño, salas protocolares, comedores; así como en habitaciones amuebladas para los más exigentes gustos y usos.
Antonio despertó y notó algo raro mientras se esforzaba por enfocar los números en el reloj de pared. Parecía como si una neblina empañara los dígitos. Luego pensó que aquello era imposible; él estaba dentro de una habitación climatizada.
Los días se convirtieron en meses y la bruma ganó en opacidad hasta convertirse en nube de mal presagio. Ya sólo podía distinguir formas vagas y contornos. El rostro de sus seres queridos ahora era visible con el corazón, no ya desde el cerebro.