El grupo central de La Colmenita Bolivariana acude a la sede de la embajada cubana en Caracas a rendir tributo al Comandante en Jefe.
En Cuba todas las carreteras tomadas por el pueblo. En Venezuela, el pedacito de Isla que es la embajada, asaltada por amigos y flores… muchas flores.
Hace tres días, con el amanecer caraqueño empieza a llegar la gente, y en poco tiempo la calle de la sede diplomática es un hervidero pujante por entrar.
Venezuela se estremece de dolor en todos los rincones donde un cubano se entrega a la solidaridad con el pueblo hermano.
Las voces de miles de colaboradores se dejaron escuchar en los pequeños grupos que se buscaron temprano en la clínica o la consulta para un homenaje de batas blancas, conjunto y en silencio; en el área deportiva donde el atleta antillano responde a los niños curiosos el porqué de su tristeza en el rostro; en la guitarra rasgada lentamente por el instructor de arte que recuerda al líder entregándole en persona su título de graduado.
Para los 20 niños del refugio -y también para una buena parte de los mayores-, el día de verdad no empieza con el alba, sino cuando llegan “los profes de deporte”.
La inundación de esta ciudad al sur del estado Apure, forzó a 13 familias de la urbanización Vara de María a dejar sus casas, y buscar amparo en una escuelita que para suerte de ellos tenía la bendición de estar, primero, en una zona alta, y segundo, al cuidado de los doctores y deportistas cubanos.
Luego de que las aguas desbordadas tomaran por sorpresa la ciudad de Guasdualito, los galenos cubanos han llegado a las casas de los damnificados, con la medicina de curar y prevenir.A pesar de los años que acumulan los médicos cubanos ofreciendo en Venezuela lecciones de humildad, no dejan de asombrar a más personas que reciben sus servicios por primera vez.
Unos 150 profesionales cubanos, entre médicos y enfermeros, encabezan las labores urgentes de prevención epidemiológica tras las inundaciones de los últimos días. Desplegados en todos los cuadrantes de esta localidad venezolana, unos 150 profesionales cubanos, entre médicos y enfermeros, encabezan las labores urgentes de prevención epidemiológica y garantizan el grueso de la asistencia sanitaria a los damnificados por las inundaciones severas de los últimos días.