Fidel Castro, no te dejes
matar.
Vive por nosotros, crece, aumenta,
sé fuerte y no te dejes
matar.

Te amamos desde Sierra Maestra
porque eres un bravo personaje de nuestros
                    viejos sueños de aventuras.
Pero ahora, después de tu ascensión, Fidel,
ya no es solo quererte, es
contar contigo y tu justicia
para el triunfo de la Revolución que deseamos.

El empleo de las más burdas mentiras es uno de los caracteres propios del Imperialismo. Eso ya se sabe: mentiras que pueden llegar hasta extremos como la recientemente difundida, con usual (no inusitada) desvergüenza, y que afirma la existencia de una presunta "gran fortuna de Fidel Castro".