“Nosotros somos testigos, como lo son los gobiernos progresistas del mundo, de que el pueblo de Angola, después de la independencia, ha seguido una política de paz y de buenas relaciones con los países vecinos africanos”.
“Nuestra colaboración con la hermana República de Angola en momentos difíciles ayudó a preservar la independencia, (…) les dio tiempo para organizar, para desarrollar sus propias fuerzas armadas y para contar hoy con un numeroso y aguerrido contingente de combatientes, un numeroso y aguerrido contingente de cuadros y una fuerza real que los hace capaces de cumplir dificilísimas misiones de combate en la lucha contra las bandas mercenarias y en la lucha contra los fascistas sudafricanos”.
“El imperio no pudo alcanzar sus propósitos de desmembrar Angola y escamotear su independencia. Lo impidió la heroica y larga lucha de los pueblos de Angola y de Cuba”.
“Por primera vez, en ese apartado punto de la geografía africana, la sangre de cubanos y angolanos se unió para abonar la libertad de aquella sufrida tierra. Fue en ese momento cuando Cuba, en coordinación con el presidente Neto, decidió el envío de tropas especiales del Ministerio del Interior y unidades regulares de las FAR en completa disposición combativa, trasladas por aire y mar para enfrentar la agresión del apartheid.
“El derrocamiento del fascismo creó condiciones nuevas para todo el mundo. Antes de la Segunda Guerra Mundial, si mirábamos los mapas de África, nos encontrábamos con que no había un solo pueblo libre en todo el continente africano; si mirábamos al continente asiático, veíamos que existían muy pocos pueblos que no estuvieran colonizados en aquel continente; si mirábamos a la América Latina, la veíamos absolutamente dominada por el imperialismo yanki. Unas pocas potencias se habían repartido el mundo, lo esclavizaban y lo explotaban”.
"Nuevas e imprescindibles fuerzas han surgido. Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, cuyos vínculos con América Latina, la mayoría de los países del Caribe y África, que luchan por el desarrollo, constituyen la fuerza que en nuestra época están dispuestos a colaborar con el resto de los países del mundo sin excluir a Estados Unidos, Europa, Japón".
"Es verdaderamente indignante ver que el capitalismo, el imperialismo, después de la independencia, trató de establecer allí el neocolonialismo; el intento de desarrollo capitalista, el intento de controlar los recursos naturales a través de los monopolios".
"Nuestra ayuda fue cumpliendo un mandato de nuestros principios. Y lo que interesa a nuestro pueblo, el único interés de nuestro pueblo, es el avance de la revolución en Angola, el éxito de Angola, el avance de la revolución en África, la liberación total en África. Y hemos cumplido cabalmente con estos principios."
" (...) Los cubanos hemos ayudado a nuestros hermanos angolanos, en primer lugar por un principio revolucionario, porque somos internacionalistas, y en segundo lugar, porque nuestro pueblo es un pueblo latinoamericano y es un pueblo latinoafricano. Millones de africanos fueron trasladados a Cuba como esclavos por los colonialistas, un aparte importante de la sangre cubana es sangre africana.
"Pienso en África y sus casi mil millones de habitantes, víctimas de los principios de esa economía. Las enfermedades, que vuelan a la velocidad de los aviones, se propagan al ritmo del SIDA, y otras viejas y nuevas enfermedades afectan a su población y sus cultivos, sin que ninguna de las antiguas potencias coloniales sea capaz realmente de enviarles médicos y científicos."