“Lo que comenzó por la alfabetización de un pueblo cuya inmensa mayoría era analfabeta total o funcional, en la que menos del diez por ciento de los adolescentes y adultos alcanzaba el sexto grado y cuya cultura política no rebasaba los límites impuestos por el embrutecedor sistema de explotación económica, la mentira y las ideas enajenantes impuestas a nuestro pueblo, se va transformando en la más extraordinaria experiencia de desarrollo educativo y cultural que ha conocido sociedad alguna en la historia”.

“Si fue una gloria que la campaña de alfabetización no se parara en medio de la invasión mercenaria, una gloria mucho mayor tiene que ser la de que no se detenga nuestro sistema educacional, aun en las peores circunstancias. Esa es la conciencia que tienen que hacerse ustedes, que tienen que hacerles a todos los compañeros y que tienen que hacerles a todos los estudiantes: velar por la educación como algo sagrado, que no se detenga, que no se afecte y que continúe, incluso, mejorando”.

“Un día habrá que levantarles un monumento a los educadores, como habrá que levantarle un monumento gigantesco a todo el pueblo, aunque no se pueda hacer el monumento que merecen de piedra, o de mármol, o de acero. Hay algo más duro que todo eso y más duradero, porque un monumento material puede ser destruido, lo que no podrá ser destruido jamás es la página de la historia que ustedes han escrito”.

"Cuando se dijo que Cuba iba a liquidar el analfabetismo en el sólo término de un año, aquello parecía una afirmación temeraria, aquello parecía un imposible... hubiera sido una tarea imposible para cualquier pueblo del mundo, salvo que esa tarea se la planteara un pueblo en revolución. Sólo un pueblo en Revolución hubiese sido capaz de desplegar el esfuerzo y la energía necesarias para llevar adelante tan gigante propósito."

“Cuando un pueblo deja atrás el analfabetismo, sabe leer y escribir, y posee un mínimo indispensable de conocimientos para vivir y producir honradamente, le faltaría vencer todavía la peor forma de ignorancia en nuestra época: el analfabetismo económico.”

“… ¡Qué pueblo tan extraordinario será este!  ¡Qué pueblo, que sabrá marchar al compás con los demás pueblos del mundo!  ¡Y qué pueblo que, además, ayudará con su ejemplo a muchos otros pueblos que todavía permanecen en el oscurantismo, que todavía permanecen en la ignorancia, que todavía permanecen en la explotación!”

"La Revolución con sus medidas de justicia social, con la política correcta, revolucionaria, socialista, no solo erradicó el tiempo muerto, el desempleo, la insalubridad, el analfabetismo; no solo llevó a las masas niveles de salud y niveles de educación que antes solo podían recibir un grupito reducido de privilegiados; sino que la Revolución ha liberado al trabajador, y especialmente en el campo, de los esfuerzos más inhumanos, más duros, al mecanizar la preparación de tierra, al emplear medios químicos para luchar contra las malezas, al introducir las alzadoras, las combinadas de caña, l

"Al país que ha reducido la mortalidad infantil a menos de 15 por cada 1 000 nacidos vivos; al país que ha elevado la perspectiva de vida de toda la población a más de 74 años; al país que está llevando allí un médico al lado de cada familia; al país que ha construido miles de escuelas, policlínicos, hospitales; al país donde 300 000 personas llevan a cabo estudios superiores; al país que erradicó el juego, la prostitución, la mendicidad, la droga; al país que erradicó la miseria en el campo y en las ciudades; al país que no tiene villas miseria; al país que buscó empleo para todos los ciud

"(…) la victoria contra el analfabetismo en nuestro país se ha logrado mediante una gran batalla, con todas las reglas de una gran batalla. (…)"

“Nuestro método de alfabetización "Yo Sí  Puedo" está hoy gratuitamente al servicio de todos los países latinoamericanos, a los cuales, si desean aplicar el programa, se les apoya  en la adaptación a sus características propias con la producción de los materiales impresos y de video correspondientes.”