“Hay que hacer conciencia; primero tenemos que hacer conciencia entre nosotros, los países de América Latina y el Caribe; pero hay que hacer conciencia no solo entre nosotros, sino en todos los países del Tercer Mundo, es lo que puede darnos la fuerza”.
“América Latina es un continente convulsionado por la ola revolucionaria que se desata. Los imperialistas tratan de frenar esa ola, tratan de lograr el imposible de impedir el avance de esa ola revolucionaria; pero más que una ola revolucionaria, es un verdadero ras de mar revolucionario que barrerá con el imperialismo en nuestros pueblos de América Latina”.
“La creciente conciencia con que gobiernos y fuerzas políticas de la región se agrupan en defensa de sus intereses económicos comunes, la búsqueda de soluciones latinoamericanas para los problemas de la América Latina y la creciente tendencia entre los países de la región a incorporarse al Movimiento de Países No Alineados, saliendo de la órbita imperial que antes los retenía, constituyen una esperanza para los combates futuros y el mejor homenaje al Libertador continental Simón Bolívar y al prócer cubano José Martí (…)”
“Cada cual debe luchar por la paz a su manera, cada cual debe luchar por la paz con lo que pueda y como pueda. Así, la América Latina, al enfrentarse cada vez más a los imperialistas, lucha por la paz. Mientras más pueblos luchando por su libertad, más posibilidades de paz en el mundo, más maniatados estarán los imperialistas, más débiles serán los imperialistas para desencadenar la guerra”.
“El problema de Colombia solo se puede resolver por la paz, y en la paz, pienso, todos deben poner su parte. Paz verdadera, porque unas cuantas paces allí han terminado en el cementerio”.
“No debe haber guerras. Debemos luchar, incluso, por buscar soluciones de paz en cualquier parte; también en Colombia. No debe haber guerra, porque por la guerra, en este minuto de la historia de América, no se resuelve ningún problema”.
“Como latinoamericanos lo que tenemos que hacer es tratar de colaborar con Colombia, con el país; ayudar al país a alcanzar una paz justa, una paz que beneficie a todos, desde luego”.
“Y ante la realidad objetiva e históricamente inexorable de la revolución latinoamericana, ¿cuál es la actitud del imperialismo yanki? Disponerse a librar una guerra colonial con los pueblos de América Latina; crear el aparato de fuerza, los pretextos políticos y los instrumentos seudolegales suscritos con los representantes de las oligarquías reaccionarias para reprimir a sangre y fuego la lucha de los pueblos latinoamericanos”.
“Los pueblos de América se liberaron del coloniaje español a principios del siglo pasado, pero no se liberaron de la explotación. Los terratenientes feudales asumieron la autoridad de los gobernantes españoles, los indios continuaron en penosa servidumbre, el hombre latinoamericano en una u otra forma siguió esclavo y las mínimas esperanzas de los pueblos sucumbieron bajo el poder de las oligarquías y la coyunda del capital extranjero”.
“En América Latina, donde el neoliberalismo se ha aplicado con ortodoxia doctrinal, el crecimiento económico de la etapa neoliberal tampoco va más allá de la mitad del que se obtuvo con políticas desarrollistas conducidas por los Estados”.