“Ante los graves problemas económicos del mundo actual, la carrera armamentista constituye más que nunca un lujo, un despilfarro, una insensatez y un crimen, que conspira contra las más apremiantes necesidades de los pueblos”.

“Crecen y se profundizan las diferencias relacionadas con los países ricos y pobres, entre ellos y dentro de ellos, es decir, crece el abismo en la distribución de la riqueza, el peor azote de nuestra era, con su secuela de pobreza, hambre, ignorancia, enfermedades, dolor y sufrimiento insoportables para los seres humanos”.

“La escala en que la moderna revolución científico-técnica plantea los problemas de la cooperación y la especialización de las economías, las tremendas exigencias actuales de carácter técnico, y las enormes inversiones que se requieren para dar solución racional al empleo de los recursos productivos, están en franca y absoluta contradicción con la escala de los mapas políticos que modelaron durante siglos las sociedades de clase, especialmente el capitalismo”.

“Si lográramos resolver el problema del intercambio desigual, habríamos logrado ya otro salto decisivo hacia el futuro. Si conseguimos el cese del proteccionismo que impide a nuestros pueblos desenvolverse industrialmente, si detenemos la inflación, si avanzamos en la transferencia tecnológica, todo ello significaría crear nuevas condiciones internacionales y una nueva atmósfera internacional en la cual la convivencia pacífica se haría posible”.

“Hay un peligro que es el más terrible de todos: sencillamente que este orden económico mundial tarde tanto en desaparecer que desaparezcan primero las condiciones naturales de vida para la especie humana; y no estoy exagerando ni un átomo, eso es algo que científica y matemáticamente se puede probar.  Quizás sea en ese sentido en que pueda urgir acelerar la marcha, cuando todavía es tiempo, apretadamente, de que la naturaleza pueda ser salvada”.

“A medida que transcurre el tiempo y aceleradamente se globaliza el mundo, aceleradamente se establece un orden económico mundial insostenible e insoportable, las ideas, que son la materia prima con la que se forman conciencias, son la materia prima por excelencia de la ideología”.

"Las restricciones en la economía interna no son nunca agradables. Eso lo sabemos. Siempre serán recibidas con mucha mayor satisfacción las mejoras. Pero la fuerza de un pueblo y de una revolución consiste precisamente en su capacidad de comprender y enfrentar las dificultades."

“Tenemos que reducir los costos, tenemos que buscar la calidad. Realmente, no vamos a poner las empresas socialistas a competir unas con otras, porque eso no tiene nada que ver con la idea y la concepción del socialismo, eso no tiene nada que ver con el marxismoleninismo; se puede emular, pero no es la competencia que tienen los capitalistas entre sí, con sus dramáticas consecuencias cuando no la toman en cuenta.”

“Hoy las transnacionales constituyen instituciones con más capacidad, más riqueza y más poder que todos los gobiernos juntos. Mientras más se fusionan y más dominan las finanzas, la producción y la economía mundial, movidas por las leyes ciegas e incontrolables del sistema que las engendró, más aceleran la crisis”.

"Al meditar sobre qué ocurre en el mundo, es imposible dejar de pensar que los avances alcanzados por el hombre en el desarrollo político, la justicia social y la convivencia pacífica, han quedado muy por debajo de sus extraordinarios logros técnicos y científicos".