“Yo podría definir la Iglesia de la Liberación o la Teología de la Liberación, como un reencuentro del cristianismo con sus raíces, con su historia más hermosa, más atractiva, más heroica y más gloriosa (…)”
“Yo creo que tocios los mártires de la Iglesia lo fueron seguramente por un sentimiento de lealtad, por algo en lo que creían firmemente. Puede haberlos ayudado, desde luego, la idea de otra vida en que su acción sería premiada, pero no creo que fuera el móvil fundamental. En general, la gente que hace algo por temor teme más al fuego, teme al martirio, teme a la tortura, no se atreve a desafiarlos. Las personas que se preocupan por obtener bienes materiales, placeres, premios, tratan de preservar la vida y no la sacrifican.
“Yo creo que la convicción es lo que hace mártires. No creo que nadie se hace mártir simplemente porque espere un premio, o porque tema un castigo; no creo que nadie se comporte heroicamente por eso”.
“En Girón nuestro pueblo patriota y heroico, que había madurado extraordinariamente en apenas dos años de enfrentamiento al poderoso imperio, sin temor ni vacilación alguna combatió por el socialismo.
“Si detrás de la patria soberana, si detrás de la bandera libre, si detrás de la Revolución redentora no hubiera un pueblo firme y heroico como este, la patria ni sería libre ni la bandera sería soberana, ni la Revolución marcharía adelante con la firmeza inquebrantable con que marcha”.
“Nuestro país conoce las luchas por la independencia, conoce los enormes sacrificios que costaron nuestras guerras por la libertad en el siglo pasado. Nuestros trabajadores, nuestros campesinos, nuestros jóvenes conocen los sacrificios que pagó nuestro pueblo por su revolución”.
“Pero estos tiempos son más difíciles, mucho más difíciles, tenemos que estar conscientes de eso; se requiere un esfuerzo mayor, se requiere una valentía mayor, se requiere un heroísmo mayor, se requiere una inteligencia mayor, se requiere una organización más eficiente, se requiere una moral más alta, se requiere una lucha más tenaz, precisamente para preservar la patria, la Revolución y las conquistas del socialismo”.
"El divisionismo no tiene ni debe tener nunca el menor chance en esta Cuba revolucionaria y heroica de hoy, de mañana y de siempre."
“El mundo deberá agradecer eternamente a los millones de vietnamitas que al precio de la vida y de enormes sufrimientos derramaron su sangre para demostrar a los demás pueblos del mundo que la dignidad y el amor a la patria y la justicia son invencibles.”
“Los pueblos tienen una capacidad de lucha tremenda. Eso es lo que no saben los burgueses: adónde llega el sacrificio del pueblo, lo que es capaz de hacer el revolucionario, ¡cómo los espíritus revolucionarios se preparan a lo que sea, como sea! Porque eso es virtud de los pueblos heroicos, virtud de los pueblos que tienen derecho a ocupar un lugar en la historia. Y ese es nuestro pueblo.”