“A mí me parece que lo notable de la historia de nuestra Revolución es haber resistido todos esos intentos de destruirla, y, en ese sentido, aquel día en que se fundaron los Comités de Defensa de la Revolución fue un día verdaderamente histórico”.

“(…) en ningún otro minuto de la historia humana la paz es tan necesaria, porque en ningún otro minuto de la historia humana la guerra significa tanta destrucción y tanta muerte. En ningún otro minuto de la historia humana la idea de la guerra es tan terrible como en este momento”.

“No debe haber guerras. Debemos luchar, incluso, por buscar soluciones de paz en cualquier parte; también en Colombia. No debe haber guerra, porque por la guerra, en este minuto de la historia de América, no se resuelve ningún problema”.

“Les diré, en primer término, que ni en la segunda mitad de este siglo, ni en la primera, ni en alguna otra época de la historia, un país, y en este caso un país pequeño del Tercer Mundo y, además, bloqueado económicamente por la potencia más poderosa y más rica de la Tierra, hostigado, agredido de mil formas diferentes, hizo por el deporte ni alcanzó los logros que, en un brevísimo período de tiempo, hizo y alcanzó Cuba”.

“Las fuerzas que impulsan a los pueblos —que son los verdaderos constructores de la historia—, determinadas por las condiciones materiales de su existencia y la aspiración a metas superiores de bienestar y libertad, que surgen cuando el progreso del hombre en el campo de la ciencia, de la técnica y de la cultura lo hacen posible, son superiores a la voluntad y al terror que desatan las oligarquías dominantes”.

“Algún día la historia tendrá que examinar por qué ha resistido este pueblo, que tiene un nivel de educación más alto que ningún otro país del Tercer Mundo, un nivel de educación más alto incluso que muchos de los países desarrollados (…)”

“Albergo la más firme convicción de que el actual orden económico impuesto por los países ricos no sólo es cruel, injusto, inhumano, opuesto al curso inevitable de la historia, sino también portador de una concepción racista del mundo, como las que en su tiempo inspiraron en Europa al nazismo de los holocaustos y de los campos de concentración que hoy llaman en el Tercer Mundo centros de refugiados, y que son realmente concentrados por la pobreza, el hambre y la violencia; las mismas concepciones racistas que en África inspiraron al monstruoso sistema del apartheid”.

“(…) veo una hora nueva en Venezuela, pilar inconmovible e inseparable de la historia y el destino de nuestra América. Uno tiene derecho a confiar en la experiencia o en su punto de vista; no porque seamos infalibles ni mucho menos o porque no hayamos cometido errores, sino porque hemos tenido la oportunidad de estudiar en el largo curso de una academia de 40 años de Revolución”.

“El Partido es nuestro instrumento fundamental, por excelencia, de la Revolución y de la construcción del socialismo, tarea histórica y extraordinariamente difícil cuando tiene que construirse en las condiciones en que lo ha tenido que construir nuestro país”.

“El nombre de Cuba pasará a la historia por lo que en los campos de la educación, la cultura y la salud ha hecho y está haciendo por la humanidad en la época más difícil que ha conocido nuestra especie”.