“Los grandes acontecimientos de la historia no se forjan en un día. Enormes pruebas y desafíos de creciente complejidad se vislumbran en el horizonte.”

" [...] el curso de la historia en estos años, y digo en estos años porque el curso de la historia no lo puede detener nadie; se puede adelantar o se puede retrasar, pero el curso de la historia es inexorable."

“No todas las épocas ni todas las circunstancias requieren de los mismos métodos y las mismas tácticas. Pero nada podrá detener el curso de la historia, sus leyes objetivas tienen perenne validez.”

“¡…la historia de América se ha escrito con dolor, con sudor, con lágrimas, con sangre!” 

“Los pueblos tienen una capacidad de lucha tremenda.  Eso es lo que no saben los burgueses: adónde llega el sacrificio del pueblo, lo que es capaz de hacer el revolucionario, ¡cómo los espíritus revolucionarios se preparan a lo que sea, como sea!    Porque eso es virtud de los pueblos heroicos, virtud de los pueblos que tienen derecho a ocupar un lugar en la historia.  Y ese es nuestro pueblo.”

"La historia de los procesos revolucionarios demuestra que a veces se han seguido rumbos torcidos, que a veces se han cometido errores; de ahí la importancia de que el Partido sea de una calidad absoluta, y sea una garantía contra el error, por su apego a los principios, por su capacidad, por su unidad, por su espíritu fraternal.

[... ] Si tenemos un Partido de calidad, tendremos Revolución de calidad por mucho tiempo, y si la calidad está en la raíz del Partido, tendremos por mucho tiempo un Partido no solo bueno, sino cada vez mejor."

"Hay momentos en la historia que necesitan un discurso, aunque sea tan breve como el “Alea jacta est” de Julio César cuando cruzó el Rubicón. Había que atravesarlo ese día, precisamente cuando los Ministros de Defensa de los Estados soberanos del hemisferio occidental estaban reunidos en la ciudad de Santa Cruz, donde los yankis han estado alentando el secesionismo y la desintegración de Bolivia."

"En cuanto a mí,  sé que la cárcel será dura como no lo ha sido nunca para nadie,  preñada de amenazas, de ruin y cobarde ensañamiento,  pero no la temo,  como no temo la furia del tirano miserable que arrancó la vida a setenta hermanos míos. Condenadme, no importa, la Historia me absolverá."

“Como es conocido, tras el desembarco y a pesar de los primeros reveses, la lucha se extendió rápidamente a cada rincón de nuestros campos y ciudades. No hubo un minuto de tregua hasta alcanzar el impresionante triunfo popular del Primero de Enero de 1959, en lucha a muerte contra los opresores que torturaron y asesinaron a decenas de miles de cubanos y saquearon hasta las últimas reservas monetarias del país.”