“¡En qué condiciones tan distintas luchó nuestro pueblo en 1868! Una isla, sin ninguna ayuda exterior, sin ningún suministro. Si acaso, se puede hablar de escasos desembarcos de armas, enviados con grandes sacrificios y dificultades por los ciudadanos emigrantes que se encontraban en el extranjero. Y no era un conjunto de países los que luchaban contra España, sino un solo país, una pequeña isla, de una población que no alcanzaba el millón y medio de habitantes.
"¡A prepararnos, pues, en todos los frentes! ¡A trabajar con entusiasmo siempre, no importan los obstáculos, no importa la acción del enemigo, no importan los ignorantes! ¡La razón la tenemos nosotros, el derecho lo tenemos nosotros, la energía la tenemos nosotros, la iniciativa la tenemos nosotros, la historia la tenemos con nosotros!"
"Se escribe la historia hoy en el estudio, en las aulas, en las horas largas que dedicamos a analizar algo, a investigar algo, a comprender algo, a aprender algo, a desentrañar algo; se escribe hoy la historia de nuestra patria con el trabajo tenaz y arduo y con la disposición siempre presente, siempre invariable, de defender ese trabajo, de defender los frutos de ese trabajo".
"La historia de un país, las victorias de un país, los avances de un país se escriben cada día, se escriben en el esfuerzo y en el trabajo diario, se escriben no solo con el heroísmo de un día, sino con el heroísmo de todos los días".
“A Cuba no la puedes separar de su historia, a la República de Cuba, que es la República socialista de Cuba, la República independiente de Cuba; nadie la puede separar de su historia. Y la república no es un nombre, esta es una república revolucionaria, y sin discusión, la más independiente del mundo hoy día.”
"Mella, desde el primer instante, descolló como un extraordinario combatiente revolucionario (...) ¡Es conmovedora la historia de esta vida tan breve, tan dinámica, tan combativa y tan profunda!"
“La historia nos juzgará no por lo que hayamos hecho antes, sino por lo que hagamos ahora en estas circunstancias. Nadie tiene que sentir envidia del 68 ni del 95, ni de la época del Moncada, de la Sierra Maestra, de Girón y otros episodios grandes de la historia de nuestro país, porque vivimos en el 68, vivimos en el 95, vivimos en el Moncada, vivimos en la Sierra, vivimos en Girón, vivimos en la Crisis de Octubre y estamos defendiendo ahora lo que en cada uno de esos episodios se defendió con tanta lucha, con tanto sacrificio y con tanta sangre”.
“Hemos erradicado el sistema capitalista de explotación; hemos convertido al pueblo en dueño verdadero de su destino y de sus riquezas. Fuimos el último en librarnos de la colonia, pero hemos sido los primeros en librarnos del imperio. Fuimos los últimos en librarnos de un modo de producción esclavista; los primeros en librarnos del modo de producción capitalista, y con el modo de producción capitalista de su podrida estructura política e ideológica. Hemos echado abajo las mentiras con que pretendieron engañarnos durante tantos años.
“(…) Porque quienes no estuvieran interesados en la revolución sino en impedir las revoluciones, quienes no estuvieran interesados en la justicia sino en medrar y enriquecerse de la injusticia, no podrían estar jamás interesados en enseñar a un pueblo su hermosa historia, su justiciera revolución, su heroica lucha en pro de la dignidad y de la justicia.”
“Cuando desembarcaron por allí los invasores, había tres carreteras que cruzaban la ciénaga, centros construidos y en construcción para el turismo, y hasta un aeropuerto en las proximidades de Playa Girón, último reducto de las fuerzas enemigas, que nuestros combatientes tomaron por asalto al atardecer del 19 de abril de 1961. He hablado otras veces de aquella historia. Estuvimos a punto de recuperarlo en menos de 30 horas. Maniobras de engaño por parte de la Marina de Estados Unidos retrasaron nuestro fulminante ataque con tanques en la madrugada del 18.