“[...] el combatiente revolucionario nunca debe pensar en el número. El combatiente revolucionario debe combatir al enemigo aunque lo dupliquen o lo tripliquen, o sea treinta veces mayor [...]”.
“[...] mientras la clase obrera permita que el poder esté en manos de los patronos que la explotan; que el poder esté en manos de los especuladores que la explotan; de los terratenientes que la explotan; de los monopolios que la explotan; de los intereses extranjeros o nacionales que la explotan; mientras las armas estén en manos de la camarilla al servicio de esos intereses y no en sus propias manos, la clase obrera estará condenada, en cualquier parte del mundo, a una existencia miserable, por muchas que sean las migajas que en la mesa del festín, los grandes intereses y los grandes privi
“[...] la clase obrera es la clase absolutamente mayoritaria, la clase obrera es la clase fecunda y creadora, la clase obrera es la que produce cuanta riqueza material existe en un país [...]”.
“[...] ser científico no necesariamente significa una capacidad de expresión o una elocuencia especial [...]”.
“Ciencia y técnica significa preparar un país, crear un país, no importa de donde partamos hoy, no importa las dificultades de hoy; pero sí crear un país que viva de su inteligencia y de su sudor, ¡que viva como hombre y no como animal!”
“[...] hay otra ciencia, otra ciencia más profunda, que es la ciencia verdaderamente revolucionaria: es la ciencia de la conciencia, es la ciencia de la confianza en el hombre, es la ciencia de la confianza en los seres humanos.”
“El secreto de la atención al hombre es clave en la construcción del socialismo [...]”.
“Los jóvenes de hoy, han de sentirse como los seguidores de aquellos hombres, como los abanderados de aquellos hombres, los que han tomado su estandarte, los que siguen avanzando, los que siguen marchando hacia adelante por el camino ascendente de nuestro pueblo, por la historia gloriosa de nuestra patria. Ustedes son las nuevas oleadas revolucionarias, y estamos seguros de que sabrán serias.”
“Vivimos en el mundo que nos tocó vivir y luchamos por un mundo mejor; pero nuestras mentes, nuestras inteligencias, nuestros corazones están preparados para un mundo mucho mejor, para un mundo muy superior, para un mundo como aquel que querían Marx y Engels, en que el hombre fuera hermano del hombre y no lobo del hombre.”
“No somos un pueblo que tiemble, no somos hombres que temblemos o nos detengamos ante las dificultades”.