“Vivimos en el mundo que nos tocó vivir y luchamos por un mundo mejor; pero nuestras mentes, nuestras inteligencias, nuestros corazones están preparados para un mundo mucho mejor, para un mundo muy superior, para un mundo como aquel que querían Marx y Engels, en que el hombre fuera hermano del hombre y no lobo del hombre.”

“No somos un pueblo que tiemble, no somos hombres que temblemos o nos detengamos ante las dificultades”.

“(…) tendremos que ir estudiando y analizando mucho, a fin de escoger siempre los mejores métodos para impulsar al hombre hacia adelante. Ni métodos idealistas que conciban al total de los hombres guiados disciplinadamente por los conceptos del deber, porque en la realidad de la vida actual no podemos pensar en eso —y podremos pensar más y más en la medida en que se vayan formando las nuevas generaciones de nuestra patria—, ni tampoco aquellos caminos que busquen, por encima de todo, despertar en el hombre el egoísmo (…)”

“Derrotar el neoliberalismo sería crear una esperanza para el futuro, preservar condiciones para seguir adelantando, porque el límite de nuestro progreso estará en el capitalismo, y no habrá progreso humano si este no se propone rebasar las fronteras del capitalismo, pero eso será tarea de otros momentos, no diría que tarea de otras generaciones.”

“Nuestro pensamiento revolucionario partió de la idea martiana de que: “¡Patria es humanidad!”, y este no ha cesado de evolucionar. El simple hecho de haber sostenido esa lucha durante tanto tiempo, constituye una prueba de lo que puede lograr un pequeño país frente al gigantesco poder del imperio”.

“Nadie encontró nunca una respuesta capaz de satisfacer las exigencias del mercado real que hoy conocemos, pero tampoco podría dudarse de que la humanidad marcha hacia una etapa más justa de lo que hasta nuestros tiempos ha sido la sociedad humana”.

“La humanidad tiene que marchar hacia la aspiración de que cada pueblo viva de su esfuerzo y de sus recursos y que, en todo caso, unos pueblos puedan ayudar a otros, pero jamás unos pueblos explotar a otros. Esa es sencillamente la esencia del esfuerzo revolucionario; esa es la razón de ser de la Revolución, que no tiene que reprocharse de nada”.

“Me pregunto si pudiera haber algún otro país del mundo que se haya consagrado de tal forma al ser humano, a educar a todos los ciudadanos, que ahora ya, en una etapa superior, los vamos llevando a todos hacia una cultura general integral que, entre otros elementos, contiene algo de lo que carecen muchos países desarrollados, porque ser ricos no significa ser cultos, ser desarrollados no significa ser cultos”.

“En la medida en que cada hombre y mujer del país trabaje, y trabaje donde debe, y trabaje con el máximo de eficacia, aumentarán los bienes sociales, tendremos más bienes materiales, tendremos más servicios. Y es muy importante que la población masculina y femenina del país se incorpore, y eso acelerará el ritmo de nuestro desarrollo económico”.

“Somos hombres de trabajo, somos hombres de acción y nos gustan los hechos más que las palabras”.