“Algún día no nos separarán orígenes étnicos, ni chovinismos nacionales ni fronteras, ni ríos ni mares, ni océanos ni distancias. Seremos, por encima de todo, seres humanos llamados a vivir inevitablemente en un mundo globalizado, pero verdaderamente justo, solidario y pacífico. Ese día hay que ganarlo luchando”.

“En siglos pasados muchos hombres pensaron que la humanidad llegaría un momento en que se moriría de hambre, muchos hombres en siglos pasados consideraban que este era un problema absolutamente insoluble. Sin embargo, esa no puede ser la posición de los hombres que tengan fe en la ciencia, en virtud de un principio elemental: la materia ni se crea ni se destruye, se transforma, incluso el agua que se evapora no se pierde, el nitrógeno que se nos esfuma en forma de amoniaco no se pierde”.

“¿Y cuál sería el futuro de la humanidad si esas dos magnitudes continuaran avanzando en direcciones opuestas, es decir, crecimiento de la población y disminución de la fertilidad de la tierra? La única solución está, precisamente, en la ciencia, que permita —superando esa tendencia natural de desgaste de las tierras, de disminución de la fertilidad de las tierras— aumentar año por año los rendimientos de las tierras, aumentar año por año la capacidad de producción de las tierras”.

 

“¡Porque nuestra aspiración es que se forme un pueblo verdaderamente libre y una sociedad verdaderamente libre de hombres y mujeres libres, de hombres y mujeres avanzados, de hombres y mujeres conscientes, de hombres y mujeres generosos, de hombres y mujeres trabajadores, de hombres y mujeres revolucionarios, de hombres y mujeres socialistas, de hombres y mujeres comunistas!”

“Creer en la posibilidad de que un día la sociedad humana sea capaz de poseer todos los bienes que necesita, es creer en el trabajo del hombre, es creer en la inteligencia del hombre. ¡Ser comunista es creer en el trabajo del hombre y en la inteligencia del hombre!”

“Hay que confiar en que la humanidad ha llegado a la etapa en que el hombre piensa. Hay que pensar en que se ha llegado a la etapa en que están siendo destruidos también los grandes monopolios de las opiniones públicas. Esos que se han adjudicado el privilegio de hacer creencias y de hacer opiniones en todo el mundo, esos también están viendo llegar el fin de su imperio como consecuencia de un hecho que es el despertar de la conciencia de los pueblos”.

“Los países capitalistas europeos, saturados de capacidad productiva y mercancías, desesperadamente necesitados de mercados para evitar paros de obreros y los especializados en servicios, ahorristas que pierdan su dinero y campesinos arruinados, no están por tanto en situación de imponer condiciones y soluciones al resto del mundo. Así lo proclaman los líderes de importantes países emergentes y de los que, pobres y saqueados económicamente, son víctimas del intercambio desigual”.

“Aspiramos a crear comunidades de hermanos, comunidades de verdaderos seres humanos, donde todos tengan derecho a la vida, a la dignidad, al respeto; donde todos podamos contar con la fuerza de toda la comunidad”.

"Y si de confesiones se trata, cuando terminé en esta universidad yo me creía muy revolucionario y, simplemente, estaba iniciando otro camino mucho más largo. Si yo me sentía revolucionario, si me sentía socialista, si había adquirido todas las ideas que hicieron de mí, y no podía haber ninguna otra, un revolucionario, les aseguro con modestia que hoy me siento diez veces, veinte veces, tal vez, cien veces más revolucionario de lo que era entonces. Si entonces estaba dispuesto a dar la vida, hoy estoy mil veces más dispuesto a entregar la vida que entonces".

“La revolución aspira a convertir las sociedades humanas en verdaderas sociedades humanas”.