“Un estadista, o alguien con la pretensión de serlo, debiera saber que las ideas justas y realmente humanas a lo largo de la historia han demostrado ser mucho más poderosas que la fuerza; de ésta van quedando polvorosas y despreciables ruinas; de aquellas, rasgos luminosos que nadie podrá apagar. A cada época le han correspondido las suyas, tanto buenas como malas, y todas se han ido acumulando. Pero a esta etapa que vivimos, en un mundo bárbaro, incivilizado y globalizado, le han correspondido las peores y más tenebrosas e inciertas”.

“Las ideas revolucionarias las adquiere un pueblo a lo largo de su camino y a lo largo de su experiencia. Y por eso es tan interesante ver cómo se formaron las ideas revolucionarias de nuestro pueblo, cómo se fueron enriqueciendo de lo mejor del pensamiento universal en todos los tiempos para llegar a constituir lo que son hoy”.

“Nuestra Revolución tiene sus propias ideas, y como nuestra Revolución tiene sus propias ideas y cree en ellas, nuestra Revolución no persigue ninguna idea, nuestra Revolución no teme ninguna idea, nuestra Revolución no ahoga ninguna idea, y por eso nuestra Revolución respeta el derecho de todos a opinar y a dar sus ideas”.

“Nuestro respeto por todas las ideas, nuestro respeto por todas las creencias, porque no tememos a ninguna idea, porque tenemos confianza en nuestro propio destino y porque tenemos la concepción de que la democracia no admite excepciones, de que las ideas no se persiguen con la fuerza, y que solo las ideas creadoras triunfan, solo las ideas que son capaces de resolver los grandes problemas del hombre triunfan, solo las ideas que satisfacen al hombre material y espiritualmente triunfan”.

“Jamás podremos ser hombres invadidos por el desaliento, porque caminos difíciles hemos emprendido más de una vez, caminos difíciles hemos afrontado más de una vez, y los hechos demuestran que cuando hay confianza en las ideas, se llega lejos y se gana terreno; que sea difícil no es motivo de desaliento, sino simplemente tener conciencia de que ello es difícil, pero no imposible. De ahí que cada uno de nuestros actos tengamos que medirlos con tanta responsabilidad”.

“Las ideas revolucionarias no van a morir jamás, pase lo que pase; no van a morir. Y debemos saber que esta lucha puede ser en el campo de batalla, pero puede ser en el campo de la economía, puede ser resistiendo, resistiendo y resistiendo. En la guerra resistir es la victoria; pero también en la paz”.

"¿Qué es Cuba?  Cuba es el ejemplo, Cuba es la idea.  La fuerza de Cuba es la fuerza de sus ideas revolucionarias, la fuerza de su ejemplo".

“Las ideas son hoy el instrumento esencial en la lucha de nuestra especie por su propia salvación. Y las ideas nacen de la educación. Los valores fundamentales, entre ellos la ética, se siembran a través de ella.”

“La idea del perfeccionamiento encierra el concepto de la constante superación del sistema y, precisamente, ahora tenemos que perfeccionar el sistema, tenemos que perfeccionar lo que tenemos establecido, lo que está hecho”.

"El mundo, y sobre todo nuestro pueblo latinoamericano, necesita ideas guías".