“Tenemos que levantar una montaña de acero, contra la cual se estrelle todo; tenemos que desarrollar un partido de acero; tenemos que asegurar la supervivencia de nuestra Revolución contra cualquier desvío, contra cualquier peligro, externo o interno, hoy, mañana y siempre.

“En los tiempos que estamos viviendo y con el largo enfrentamiento que tenemos ante el imperialismo y el capitalismo, no es posible renunciar a la idea de la necesidad de una dirección unida y eficiente.”

“Enseñar, educar, no se puede hacer trabajo político en abstracto. Profundizar en los conocimientos, en las ideas, en lo que pasa aquí y en lo que pasa en el mundo. Ser franco, ser valiente, ser veraces.”

“Porvenir habrá solo para las ideas que defendemos nosotros, los principios que defendemos los que hoy parecemos un puñado de soñadores; más que un puñado, un pueblo de soñadores.”

“[...] los defensores del sistema capitalista e imperialista tendrán que irse desilusionando cada vez más con los desastres que han ocurrido en muchas partes. Sus ideas se están desprestigiando, y no podrán conquistar a nadie. Podrán comprar a mucha gente, podrán corromper; pero no podrán persuadir, no podrán conquistar el corazón y la mente. Por eso son tan importantes las ideas, más que nunca [...]”

"Me siento orgulloso de nuestra juventud y, niñez. A este pueblo nadie lo puede llevar  por un camino que no sea el de la Revolución. No lo aceptaría. La garantía de la continuidad de la Revolución está en que ella es una obra de todo el pueblo."

"A los pueblos muchas veces les hablan de democracia los mismos que les están negando su propio suelo; a los les hablan de democracia los mismos que la escarnecen, los mismos que se la niegan y los pueblos no ven más que contradicciones por todas partes. Y por eso nuestros pueblos han perdido, desgraciadamente, la fe.

"(...)Si no es posible vivir con honor y con justicia, si no es posible ser hombre y ser hombre libre, ¿para qué queremos la vida?; es preferible la muerte. Y más, cuando los hechos prueban, o están probando de una manera irrebatible que la muerte, como podríamos decirle al Che, no existe.

" A los teóricos del socialismo científico: Marx, Engels y Lenin deben los revolucionarios modernos el inmenso tesoro de sus ideas. Nosotros podemos asegurar con absoluta convicción que sin ellos nuestro pueblo no habría podido realizar tan colosal salto en la historia de su desarrollo social y político. Pero aun con ellos no habríamos sido capaces de realizarlo sin la semilla fructífera y el heroísmo sin límites que sembraron en nuestro pueblo y en nuestros espíritus: Martí, Maceo, Gómez, Agramonte, Céspedes y tantos gigantes de nuestra historia Patria.