“Se equivocan los imperialistas si subestiman igualmente a los demás pueblos de América Latina. Ninguno estará de acuerdo con las bases militares yankis, ninguno dejará de ser solidario con cualquier pueblo latinoamericano agredido por el imperialismo”.
“Debe acabarse en el mundo la zoquetería, los abusos, el imperio de la fuerza y del terror. Este desaparece ante la ausencia total de miedo y cada vez son más los pueblos que tienen menos miedo, cada vez serán más los que se rebelen y el imperio no podrá sostener el infame sistema que aún sostiene”.
“Lo peor de la actual crisis económica que hoy golpea a la sociedad norteamericana es que las medidas anti crisis de otros momentos de la historia del sistema capitalista imperialista de Estados Unidos no han logrado reanudar su marcha normal”.
“El mayor esfuerzo del decadente e insostenible imperio es privarnos del derecho a conocer y pensar”.
“Se escuchan con fuerza en el sur de nuestro continente las trompetas de la guerra, como consecuencia de los planes genocidas del imperio yanqui. ¡Nada es nuevo! ¡Estaba previsto!”
“(…) la concepción política del imperialismo, al igual que el orden económico y la globalización neoliberal impuestos al mundo, están huérfanos e indefensos en el terreno de las ideas y de la ética. Es en ese campo donde se decidirá la lucha principal de nuestro tiempo. Y el resultado final de esa batalla, sin alternativa posible, estará del lado de la verdad y por tanto del lado de la humanidad”.
“Nunca, en ninguna otra etapa de la vida política de nuestro país, la ideología del imperialismo ha sido sometida en el seno de nuestro pueblo a tan demoledora y profunda crítica”.
"Nosotros estamos seguros de que saldremos adelante, años más, años menos; estamos seguros de que venceremos nuestras dificultades, sacrificios más, sacrificios menos; estamos seguros de que el imperialismo no podrá derrotarnos, porque en este país jamás habrá vencidos. Podrá haber caídos, muertos, pero no vencidos".
"Nuestro país afronta circunstancias difíciles, grandes riesgos. No hay que meter la cabeza como el avestruz, en un hoyo, sino hay que ver las cosas como son. Nuestro país atraviesa una etapa de riesgos, de grandes peligros. Nosotros tenemos, por un lado, el imperialismo yanki, la potencia más agresora, más agresiva, más poderosa del imperialismo, que se ha trazado como propósito fundamental destruir esta Revolución. Y, por otra parte, circunstancias que son adversas y desfavorables al movimiento revolucionario mundial."
"La lucha de los pueblos por su soberanía y su independencia, es la lucha por la paz. Consideramos, sí, la paz objetivo fundamental de la humanidad. Luchemos por ella siguiendo los caminos de la soberanía nacional, de la liberación frente a los explotadores y frente a los imperialistas; luchando frente a la explotación imperialista, luchamos por la paz".