“Los imperialistas intentan ridículamente presentar a nuestro país como régimen de fuerza. Efectivamente hay fuerza, pero la fuerza no está en las armas, ni en las leyes, ni en las instituciones del Estado; están en el pueblo, en las masas, en las convicciones revolucionarias y en la cultura política de cada ciudadano”.

"Es infinita la sangre y los recursos que los imperialistas gastaron en el mundo. Pero una parte de la humanidad vive hoy bajo otros pensamientos, bajo otras ideas, bajo otras doctrinas: la doctrina de la clase obrera, las ideas revolucionarias del proletariado, cuyos principios son la solidaridad entre los hombres, la solidaridad entre los pueblos, la unión y la cooperación entre los diversos países".

"Sabemos por experiencia cómo usan los imperialistas sus riquezas, cómo tratan de confundir a las masas, cómo tratan de establecer una mentira frente a una verdad histórica, cómo tratan de demostrar que su sistema social es justo, porque ellos son ricos, y demostrar que nuestro sistema social es injusto porque nosotros somos pobres".

“La Revolución Cubana demuestra que el imperialismo lleva en sí mismo los gérmenes de su propia destrucción; porque ese germen de la Revolución, ¡ese germen no vino de ninguna parte! El germen de la Revolución no se puede importar, ni hace falta importarlo, porque el germen de la Revolución está en todos los pueblos colonializados, oprimidos y explotados. Dondequiera que haya explotación, colonialismo e imperialismo, dondequiera que haya ese mal, hay el contramal; dondequiera que hay colonialismo, imperialismo, explotación, hay el germen de las revoluciones”.

“La ideología imperialista no ha podido penetrar en nuestro pueblo, la ideología imperialista no ha podido penetrar en nuestra juventud. Por eso, aun cuando se trata de un país pequeño y pobre, nuestro pueblo resiste y resistirá, cumple y cumplirá”.

“Nuestra posición frente al imperialismo es de firmeza: ¡Ni un solo paso atrás, ni un solo retroceso, ni una sola concesión! Eso caracteriza la posición de nuestra Revolución y la línea de nuestra Revolución. Eso caracteriza nuestra lucha de hoy y caracterizará nuestra lucha de mañana junto a los pueblos latinoamericanos”.

“Vivimos en un momento en que las ideas revolucionarias se desarrollan dentro de los pueblos de la América Latina, y vivimos en un momento en que, incluso en el seno de la sociedad norteamericana, grandes sectores descubren los problemas del imperialismo y toman conciencia de las realidades del mundo actual”.

“Nosotros tenemos una actitud militante por el socialismo y contra el imperialismo. Nuestro país es un país pequeño, de limitadas fuerzas y limitados recursos; pero consideramos nuestro deber luchar, consideramos nuestro deber cooperar en esta lucha”.

“Nunca, en ninguna otra etapa de la vida política de nuestro país, la ideología del imperialismo ha sido sometida en el seno de nuestro pueblo a tan demoledora y profunda crítica”.

“La experiencia histórica demuestra que la unión firme de los pueblos y la opinión mundial, además de la voluntad de resistir enérgicamente a la agresión, son factores que pueden parar las amenazas imperialistas”.