“A la Revolución y al socialismo, debemos hoy todo lo que somos. Si a Cuba regresara alguna vez el capitalismo, nuestra independencia y soberanía desaparecerían para siempre, seríamos una prolongación de Miami, un simple apéndice del imperio yanki, el cumplimiento de aquella repugnante profecía de un presidente de Estados Unidos en el siglo pasado cuando pensaban anexar nuestra isla y dijo que esta caería en manos de ese país como una fruta madura”.
“La consagración del principio de intervención universal por una gran potencia es el fin de la independencia y la soberanía en el mundo. ¿Qué paz y seguridad es la que espera a nuestros pueblos, como no sea la que nosotros mismos seamos capaces de conquistar con nuestro heroísmo?”
“Por arreglar a su país venían luchando desde hace mucho tiempo los cubanos. Pero había una fuerza muy poderosa que nos impedía arreglar nuestro país.
“De un balazo en la barbilla, dirigido al cráneo, sobrevivió uno de los generales más gloriosos de nuestras guerras de independencia, Calixto García Íñiguez. Su madre, que no creía la noticia de que su hijo estuviera prisionero, al conocer toda la verdad, exclamó con orgullo: ¡ese sí es mi hijo!”
“De nuevo, en el año 1895, el pueblo volvió a luchar. Ya en aquella ocasión contaban con muchos hombres que tenían experiencias de la guerra anterior. Y así, hombres procedentes del campo, como los Maceo, Calixto García, Máximo Gómez que si bien había tenido alguna educación militar en su tierra natal, era también un hombre humilde dedicado a las tareas agrícolas, aquellos hombres asombraron al mundo con su capacidad de jefe, con su audacia, con su inteligencia, y muchos de ellos derrotaron a los mejores generales del ejército español, graduados en las escuelas militares de su país.
“A principios de 1895, el patriota Juan Gualberto Gómez se alzó en armas, siguiendo las directrices de Martí para dar inicio a la Guerra de Independencia”.
“Los hombres que desempeñan un papel, dependen por entero de factores que no tienen nada que ver con su capacidad personal, solo potenciable en determinadas circunstancias. Así ha ocurrido con todos los próceres de nuestra independencia y todas las personalidades en la historia. Hacen falta condiciones previas que no se pueden atribuir al mérito de ningún hombre”.
“Sin la lucha de nuestros mambises, en el siglo pasado no habría sido posible jamás la independencia de Cuba, no habría sido posible el desarrollo y la fuerza del sentimiento nacional y de una conciencia de patria; no habría sido por tanto posible hacer la Revolución, construir el socialismo hoy día y aspirar al comunismo mañana”.
"La Revolución, surgida en el Moncada y proseguida en las prisiones, el "Granma", la Sierra Maestra, la lucha clandestina, en ciudades, llanos y montañas, nos condujo a la victoria del Primero de Enero de 1959. Fuimos dueños de nuestro destino por primera vez en la historia."
"A Martí, a Maceo y a todos los que fueron como ellos, les decimos: hoy más que nunca, ¡nos sentimos orgullosos de ser sus seguidores, de ser sus más fieles e incondicionales discípulos y reafirmar, este 28 de enero, nuestras dos inmortales consignas, las que unen a Marx, Lenin y Engels con Martí, con Maceo, con Céspedes y con todos los héroes gloriosos de nuestra independencia y nuestra libertad!”