“El internacionalismo es una de nuestras banderas más sagradas, y desarrollamos nuestra conciencia internacionalista en la práctica del internacionalismo. Y sumándonos también modestamente, en la medida de nuestras fuerzas, a la tarea de colaborar y luchar también por otros pueblos. Este espíritu internacionalista es la esencia de nuestros ideales revolucionarios”.
“(…) Porque este pueblo que emergió de aquel pasado, donde ni siquiera existían condiciones para que el hombre pudiera sentirse respetado y respetarse a sí mismo, donde el patriotismo estaba casi olvidado, es el mismo pueblo que hoy, al cabo de 25 años, sus hijas y sus hijos, en número de miles, decenas de miles, cientos de miles, y aun millones, expresan sin vacilación su disposición a cumplir cualquier misión internacionalista, y no solo la expresan de palabra, sino de hecho, como lo ha mostrado la historia de estos años”.
"Estoy consciente de que el pueblo cubano está escribiendo una extraordinaria página de heroísmo y una extraordinaria página de internacionalismo, porque son muchos los que albergan las más profundas esperanzas de que Cuba resista. Es el mensaje que recibimos de todas partes, son los estímulos que nos llegan desde todos los puntos cardinales de la Tierra: la esperanza de que seamos capaces de resistir hasta que pase este oscuro eclipse que hoy envuelve a la historia del hombre."
“Somos revolucionarios, somos marxistas, somos internacionalistas; luchamos por la unión y la fraternidad entre los hombres, luchamos por la justicia; combatimos las ambiciones, los egoísmos, los individualismos”.
“El socialismo, el internacionalismo, el marxismo-leninismo nos dicen que debemos luchar unidos. Por eso pienso que la unión, la hermandad, la solidaridad, la colaboración entre los pueblos de Angola y de Cuba, es un ejemplo para el mundo. Estamos cumpliendo rigurosamente y estamos llevando a la práctica los principios más puros del socialismo y del internacionalismo proletario”.
“¡Adelante, abanderados invencibles de tan noble profesión, demostrando que todo el oro del planeta no puede doblegar la conciencia de un verdadero guardián de la salud y de la vida, listo para marchar a cualquier país donde se le necesite, y convencido de que un mundo mejor es posible!”.
“En una aldea de África —como ya hemos dicho y diremos cuantas veces sea necesario—, un médico internacionalista cubano puede formar a la vez a varios excelentes médicos junto a él, en el mayor laboratorio del mundo, que es la comunidad, y combatir en ella los padecimientos concretos de cada región específica de África. Los libros que ese médico lleve consigo servirán como un fondo común de conocimientos.”
“Decenas y decenas de países del mundo saben que nuestros médicos han ido allí a salvar vidas, porque no solo hemos salvado la vida de cientos de miles de nuestros niños y de nuestros compatriotas; tanto que se acusa infamemente a Cuba de violar derechos humanos y nadie ha hecho más por el ser humano que la Revolución Cubana, y no solo dentro de sus propias fronteras, sino a lo largo de la frontera del mundo. Esa ha sido la realidad: nuestros trabajadores han ayudado al desarrollo; nuestros médicos han ayudado a la salud; nuestros soldados han ayudado con su sangre a la independencia”.
"Nuestros pueblos, consolidando su independencia, consolidando su libertad y marchando adelante, estarán en condiciones de apoyar a otros pueblos. Estaremos en condiciones de unir nuestras fuerzas con los demás pueblos revolucionarios y luchar unidos por el futuro de la humanidad; estaremos en condiciones de cumplir nuestros deberes de hermanos, nuestros deberes internacionalistas; estaremos en condiciones no solo de ayudar a nuestros propios pueblos, sino de ayudar también a otros pueblos".
"Nuestros combatientes, con el mismo amor que han estado dispuestos a luchar en Cuba, han estado dispuestos a luchar en apoyo de cualquier pueblo revolucionario, de cualquier pueblo hermano".