“El hecho real es que muy próximo al estallido de conflictos bélicos entre pueblos hermanos como consecuencia de las intrigas yanquis, allí quedó sellada la paz en lo inmediato y la conciencia de que no estamos obligados a guerras entre pueblos que comparten sólidos vínculos de hermandad[…] el imperialismo fue de todas formas el único perdedor.”


“No somos enemigos de Colombia. Las anteriores reflexiones e intercambios demuestran cuánto nos hemos esforzado, tanto el actual Presidente del Consejo de Estado de Cuba como yo, de atenernos a una política declarada de principios y de paz, proclamada desde hace años en nuestras relaciones con los demás Estados de América Latina.”

“Vino la Cumbre Iberoamericana [XVII Cumbre], y allí ardió Troya. El discurso adicional, invertebrado e inoportuno de Zapatero, su defensa de Aznar, la orden abrupta del Rey de España y la respuesta dignísima del Presidente de Venezuela, que por causas técnicas ni siquiera pudo oír con precisión lo que el Rey dijo, aportaron pruebas irrebatibles de las conductas y los métodos genocidas  del imperio, sus cómplices y las anestesiadas víctimas del Tercer Mundo. En aquel ambiente tenso brilló la inteligencia y la capacidad dialéctica de Chávez.”

“Las paredes, la distancia y el tiempo se redujeron a cero. Parecía irreal. Nunca había tenido lugar un diálogo parecido entre Jefes de Estado y de Gobierno, que en casi su totalidad representaban países saqueados durante siglos por el coloniaje y el imperialismo. Ningún  hecho podía ser más didáctico […] El Waterloo ideológico ocurrió cuando el Rey de España le preguntó a Chávez de forma abrupta: “¿Por qué no te callas?”  En ese instante todos los corazones de América Latina vibraron.

“…La crítica de Chávez a Europa fue demoledora. La Europa que precisamente pretendió dar lecciones de rectoría en esa Cumbre Iberoamericana. En las palabras de Daniel y Evo se escucharon las voces de Sandino y de las culturas milenarias de este hemisferio. El discurso que en esa Cumbre pronunció el presidente de El Salvador provoca náuseas. El capitalismo es un sistema regido por leyes ciegas, destructivas y tiránicas impuestas a la especie humana.