“Desde el Primero de Enero de 1959 Cuba fue, es y seguirá siendo libre para siempre. Su capacidad de lucha y resistencia, su profunda cultura política, la conciencia y valentía de su pueblo demuestran que la Revolución Cubana, con su obra de justicia y sus nobles objetivos ha creado tal espíritu de solidaridad y heroísmo y se ha enraizado tan profundamente en el corazón de la Patria, que se ha hecho invencible.”  

“Debiera saberse que para el pueblo cubano, por encima de cualquier otro valor sobre la Tierra, están los valores que inspiran la libertad, la dignidad, el amor a su patria, su identidad, su cultura y el más estricto sentido de la justicia que pueda concebir el ser humano.”

“La conciencia del ser humano no crea las condiciones objetivas. Es al revés. Sólo entonces puede hablarse de revolución. Las palabras bellas, necesarias como portadoras de ideas, no bastan; hacen falta meditaciones profundas.”

“A lo largo de toda su vida la Revolución instruyó al pueblo, formó cientos de miles de maestros, médicos, científicos, intelectuales, artistas, informáticos y otros profesionales universitarios y posgraduados en decenas de carreras. Esa riqueza atesorada permitió reducir la mortalidad infantil a mínimos no imaginables en un país del Tercer Mundo y elevar las perspectivas de vida y el promedio de conocimiento de la población a niveles de noveno grado.”