“(...) Nicolás Maduro, un hombre de pura estirpe obrera, modesto, honrado y pobre, que nunca aspiró a cargo alguno y hoy se entrega a cumplir el deber que puso en sus manos el inolvidable Hugo Chávez, líder de la Revolución Bolivariana, cuando el azar de la vida le impidió seguir dedicando cada minuto, cada segundo, a lo que hoy constituye el más noble sueño de la humanidad. Maduro ha demostrado el talento, integridad y energía que el gran líder supuso en él”.

“Es evidente la resistencia demostrada por el pueblo cubano a lo largo de 50 años. Resistir es el arma a la que no pueden renunciar jamás los pueblos”.

“Nadie sabe lo que nuestro pueblo, cada vez más unido, más culto y más fuerte, es capaz de alcanzar. No descansaremos en nuestra heroica y digna lucha. Cumpliremos todos los objetivos que juramos en Baraguá. Ganaremos la épica batalla de ideas”.

“Somos partidarios de que a la juventud se le eduque bien, se le enseñe bien, se le organice bien, se le capacite bien, se le forje bien. Y quizás la Revolución no tenga ninguna otra cosa más importante que esa: que preparar a las nuevas generaciones para una vida superior, para una vida mejor, para una vida distinta”.

“A veces es tal la ignorancia en algún rinconcito del país, que algunas personas ignoran que existe la seguridad social o la posibilidad de recibir la atención requerida; pero, incluso, para aquellos hay un ejército que los localiza, los pesa, mide su estatura para ver si están acorde peso y talla con la edad correspondiente: los trabajadores sociales”.

“La seguridad social abarca al ciento por ciento de los ciudadanos del país”.

“Tras un bloqueo despiadado que ha durado ya casi 60 años, ¿y los que han muerto en los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, un avión de línea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias, múltiples actos de violencia y de fuerza? Nadie se haga la ilusión de que el pueblo de este noble y abnegado país renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura”.

“Nosotros tenemos un adversario bastante poderoso como lo es nuestro vecino más próximo: Estados Unidos. Le advertimos que resistiríamos el bloqueo, aunque eso podía implicar un costo muy elevado para nuestro país. No hay peor precio que capitular frente al enemigo que sin razón ni derecho te agrede. Era el sentimiento de un pueblo pequeño y aislado”.

“Cada hecho de este carácter debe servir para educar a nuestro pueblo sobre las consecuencias del cambio de clima y el desequilibrio ecológico, entre los muchos problemas que enfrenta la humanidad”.

 
“Nada es tan desolador como la destrucción y el daño que se observa después de un huracán. Cientos de miles de compatriotas se movilizan y trabajan intensamente en la fase ciclónica y de recuperación. Las reservas se reducen o agotan. Hoy más que nunca el golpe a los suministros de alimentos es costoso y sensible. Pero este es nuestro país, la parte que nos correspondió de nuestro planeta, y hay que desarrollarlo y defenderlo”.