"Los profesores de educación física, deportes y recreación son 35 902, mucho más que el número total de maestros y profesores dedicados a la educación antes de la Revolución..."

“En Cuba, la pesadilla social y humana denunciada en 1953, que dio origen a nuestra lucha, había quedado atrás pocos años después del triunfo de 1959. Pronto no hubo (…) niños desnutridos, descalzos y llenos de parásitos, sin escuelas o maestros aunque fuese debajo de un árbol; ya no se producían entre ellos las muertes masivas por hambre, enfermedades o falta de recursos o de atención médica; los largos meses sin ocupación laboral desaparecieron; no se volvieron a ver hombres y mujeres en las áreas rurales sin trabajo."

"Podemos decir que cualquier niño y cualquier joven cubano hoy tiene más posibilidades de educación, en mejores instituciones educacionales y con mejores maestros, que las que tenían los hijos de los mayorales, capataces y terratenientes. ¡Eso sí es justicia! ¡Eso sí es igualdad! ¡Eso sí es libertad! ¡Eso sí es dignidad!"

“Nuestra Revolución puede convocar a decenas de miles de médicos y técnicos de la salud. Puede convocar de forma igualmente masiva a maestros y ciudadanos dispuestos a marchar a cualquier rincón del mundo, para cualquier noble propósito. No para usurpar derechos ni conquistar materias primas.”

“Para los pueblos y gobiernos de América Latina será una prueba de fuego. Para nuestros médicos y educadores, cualquier cosa que ocurra en el país donde desempeñan su noble y pacífico trabajo, también lo será. Ellos, ante situaciones de peligro, no abandonarán a sus pacientes y alumnos.”