"El 25 de enero de 1898 entra el acorazado Maine en el puerto de La Habana. El 15 de febrero estalla el Maine.
 

“Ese es el cinismo, la ausencia total de moral, de escrúpulos, de los gobernantes del imperio yanki, que así han estado con esas fechorías escribiendo la historia de Estados Unidos en los últimos tiempos; con todos esos episodios misteriosos que todavía ni se sabe, como el famosísimo episodio del Maine, en que todavía nadie es capaz de decir qué pasó realmente”.

“Pero los españoles no fueron realmente culpables del hundimiento del Maine, pretexto de guerra que dio lugar a la intervención, cuando ya los españoles estaban derrotados realmente; no podían resistir aquella guerra a tanta distancia, con tantas bajas, producto de los combates y de las enfermedades, y por agotamiento de sus recursos económicos y humanos, no podían.  Es ese el momento en que los norteamericanos intervienen, ocupan el país, estuvieron cuatro años ocupándolo, se apoderan del territorio de la base de Guantánamo; todavía está ahí al cabo de 100 años, están allí a la fuerza

“Incluso se les rindió tributo en el 100 aniversario a los marinos norteamericanos que  murieron en el Maine, que explotó en la bahía de  La Habana, a donde había llegado prácticamente sin permiso --las relaciones eran relativamente tensas--, da la casualidad que estalla y muere un gran número de sus tripulantes.  Ese fue el pretexto para la guerra”.

“Yo no diría que los marinos que murieron en el "Maine" no merecieran un monumento; que alguien piadoso les hubiera hecho un monumento, que alguien honrado les hubiera hecho un monumento, porque fueron víctimas de la felonía del imperialismo, ya que las investigaciones históricas y todos los indicios demuestran que fue muy casual y muy extraño, que toda la oficialidad estuviera en una fiesta. Los humildes marinos de aquel acorazado, cuando el imperio estaba a punto de librar su primera guerra imperialista, fueron atrozmente sacrificados.

“Todos los años se transportan en todo el mundo millones de toneladas de explosivos, y sin embargo no tenemos noticias de que exploten los barcos.  En nuestro propio país, durante muchos años se han estado transportando y manipulando explosivos, y sin embargo no tenemos noticias de que se haya producido ninguna explosión de este tipo.  Y que recordemos, la del Maine, cuyos misterios no los ha podido explicar nadie todavía perfectamente bien, llegó hasta a ser causa de una guerra; porque la nación a la que pertenecía aquel barco, aunque se supone que no pudo hacer allí ninguna inve

“Estados Unidos estaba efectivamente preparando los planes.  Todavía se discute cómo explotó el “Maine”, y ellos concibieron la idea de explotar un barco de la Armada de Estados Unidos en la bahía de Guantánamo, para citar un ejemplo; o un plan terrorista en ciudades de Estados Unidos, para imputárselo a Cuba; e incluso echarnos la culpa del fracaso del primer vuelo espacial norteamericano.  Tuvo suerte el cosmonauta —y nosotros también, los dos—, porque salió bien, voló el cohete y él dio sus vueltas; después lo hicieron hasta senador, no he escuchado lo que opina sobre aquel pla