“Conoce nuestro pueblo perfectamente cuán distinta fue la conducta de los combatientes revolucionarios siempre, y en toda la historia de la Revolución, (…) porque por encima de todo han prevalecido los principios de la Revolución, la moral de la Revolución, la disciplina de la Revolución y la dignidad de la Revolución”

“Nuestra Revolución pudo presentarse en el mundo como un modelo de revoluciones; la caballerosidad del Ejército Rebelde para con el enemigo no tuvo precedentes en la historia de las revoluciones y de las guerras; millares de prisioneros cayeron en nuestras manos, cientos de heridos fueron atendidos por nuestros médicos; en dos años y un mes de guerra ni un solo prisionero fue golpeado.”

“Somos un país pequeño, pero este país pequeño ha podido demostrar cuánto se puede cuando se quiere, cuánto se puede si los recursos humanos de cualquier país pueden ser bien utilizados.”

“Siempre que un hombre tiene que enfrentarse a algo es una prueba para ese hombre: es una prueba de su carácter, es una prueba para su voluntad, es una prueba para su entereza como revolucionario y como hombre. Y el concepto de hombre implica la disposición a enfrentarse a las pruebas y a los trabajos.”

"¿Con qué moral pueden hablar de derechos humanos los gobernantes de una nación donde conviven el millonario y el pordiosero, el indio es exterminado, el negro es discriminado, la mujer es prostituida y grandes masas de chicanos, portorriqueños y latinoamericanos son despreciados, explotados y humillados?"

"Pero en ese esfuerzo ignorado, muy ignorado, hemos aprendido mucho de los pueblos; hemos aprendido a conocer los pueblos y sus cualidades extraordinarias, y, entre otras cosas, hemos aprendido no solo a través de ideas abstractas, sino de la vida práctica y cotidiana, que no todos los hombres somos iguales en nuestros rasgos físicos, pero todos los hombres somos iguales en cuanto a talento, sentimientos y las demás virtudes necesarias para demostrar que en la capacidad moral, social, intelectual y humana todos somos genéticamente iguales."

"(..) las libertades más esenciales del hombre nada significan si no son satisfechas también las necesidades materiales de los hombres(..)"

"Es nuestro deber crear las condiciones, desarrollar esa conciencia. Es nuestro deber, deber tanto más sagrado y al que estamos moralmente obligados, por cuanto pienso a veces que todavía nuestro partido es en gran parte un partido de hombres, y nuestro Estado es en gran parte un Estado de hombres."

"Pero el partido y el gobierno no pueden abandonar- no pueden abandonar ni un instante- la lucha por este propósito de la promoción de la mujer. Yo estoy absolutamente convencido de que la sociedad ganará más en la medida en que sea capaz de desarrollar y aprovechar las calidades, las capacidades morales, humanas e intelectuales de la mujer. Estoy absolutamente convencido. Y precisamente lo que diferencia una sociedad justa, una sociedad socialista de la capitalista, es esto."

"Nuestra patria no se negará nunca a trabajar por la paz, a discutir y resolver las diferencias mediante negociaciones, sin renunciar jamás a un átomo de su moral, su dignidad, su soberanía y sus principios. Nuestra patria no negará tampoco su cooperación a fórmulas que contribuyan a superar las tensiones en nuestra área y en el mundo. Consideramos un deber ineludible de todos los pueblos y sus estadistas luchar por el porvenir y la supervivencia de la humanidad, nunca antes tan mortalmente amenazada. Nosotros mismos necesitamos paz.