"Entonces es una lucha para establecer la igualdad. Pero hemos avanzado extraordinariamente y desde el principio organizamos a las mujeres. No se hizo ninguna federación de hombres cubanos, porque no la necesitaban y bastante tenían con su hegemonismo milenario; hicimos la Federación de Mujeres Cubanas. Casi todas las mujeres de más de 14 años en nuestro país pertenecen a la Federación de Mujeres Cubanas. Y se han organizado y libran su batalla.

"Ahora, la postulación es libre, y nosotros exhortamos mucho a la idea de promover a la mujer: promover a la mujer en los sindicatos, promover a la mujer en la juventud, promover a la mujer en el partido, promover a la mujer en la administración, promover a la mujer en los cargos de elección popular. Pero hay que postularlas...sacamos la cuenta de cuántas mujeres han postulado, a pesar de la lucha, y vemos todavía esa manifestación: puede ser un 20%, un 21%.

"Quiero que sepan que una de las batallas más difícil de la Revolución es la lucha por la igualdad de la mujer, porque la discriminación no existía solo entre los hombres, sino entre las propias mujeres, cosa curiosa, a pesar de todo lo que se ha avanzado en educación e ideología. Porque lo vemos en las elecciones del Poder Popular."

"(...) se hablaba de lo que pasaba en Estados Unidos y en otros países occidentales, donde a las mujeres, por el mismo trabajo, se les pagaba la mitad del salario; es un fenómeno muy generalizado, porque algunos de estos problemas no provienen de concepciones religiosas o de concepciones nacionales o de costumbres nacionales, provienen del sistema de explotación capitalista, y el sistema capitalista se las arregla bien para explotar al máximo a las mujeres; y no solo explota y discrimina a las mujeres, muchas veces explota y discrimina a los niños."

"La Revolución erradicó la explotación de los menores y la discriminación en el empleo y el salario por motivo del color de la piel. La mujer, antes marginada, participa hoy en todos los sectores de la producción y los servicios (…)"

"Sólo la Revolución Socialista puede elevar a la mujer de su condición de esclava, de instrumento de placer, de víctima de todos los prejuicios, de cruel discriminación social en la sociedad de clases, a la plena igualdad, dignidad y oportunidad en el socialismo. Si aún no lo hemos logrado cabalmente, avanzamos por ese camino y con su propia lucha y la de todos los revolucionarios alcanzaremos esta histórica, justa e irrenunciable meta de nuestra Revolución. La Patria entera recibirá sus frutos.

"Pero yo no estoy seguro de que la idea de la igualdad haya triunfado incluso a nivel mundial. No hay muchos ejemplos. Y aquí incluyo también países socialistas. Es decir, pienso que debe haber más promoción de la mujer a nivel de Estado y de partido, sinceramente."

"Pero el partido y el gobierno no pueden abandonar- no pueden abandonar ni un instante- la lucha por este propósito de la promoción de la mujer. Yo estoy absolutamente convencido de que la sociedad ganará más en la medida en que sea capaz de desarrollar y aprovechar las calidades, las capacidades morales, humanas e intelectuales de la mujer. Estoy absolutamente convencido. Y precisamente lo que diferencia una sociedad justa, una sociedad socialista de la capitalista, es esto."

"(…) Todo el mundo sabe la tragedia que confronta la mujer y la que confronta el negro. Nos encontramos en dos sectores discriminados. Se habla, por ejemplo, de la discriminación racial, que es una verdad. No de la discriminación del sexo; de la cantidad de mujeres a las que tratan de explotar; de que se mire a las mujeres como a un objeto de placer más que como un valor social que está y puede estar a la altura del hombre(…)"

"¿Puede el imperio y el sistema causante de todo eso hablarle al mundo, realmente, de derechos humanos? ¿Derechos humanos dentro de un sistema en que una enorme parte de la población no tiene empleos, en que las mujeres son prostituidas, en que los niños son abandonados? Resultan impresionantes las cifras de niños abandonados en América Latina, de millones, de muchos millones. ¿Cómo puede ese sistema ofrecer esperanzas al hombre? ¿Cómo puede ese sistema hablar de consideración hacia el hombre?"