“[...]El nazismo, como el fascismo, es la meta o el fin de los regímenes imperialistas[...]”.

"¿Por qué los racistas rhodesianos y sudafricanos pueden bombardear casi a diario, impunemente, a Mozambique, Zambia, Angola, Bostwana, asesinando a miles y miles de refugiados y a los propios ciudadanos de esos países? ¿Por qué los agresores sionistas pueden igualmente bombardear a diario los campamentos de refugiados palestinos y las poblaciones del Líbano? ¿Quién les ha dado ese derecho? ¿Quién les ha dado ese poder? ¿Por qué pueden usar las armas más sofisticadas de destrucción y muerte? ¿Quiénes las suministran?

"Sudáfrica misma constituye el más bochornoso baldón para los pueblos del mundo. La dignidad humana se tiene que sentir ofendida por ese repugnante reducto del espíritu nazi-fascista que subsiste en el cono sur de África, donde 20 000 000 de africanos son oprimidos, explotados, discriminados y reprimidos por un puñado de fascistas. ¿Quién engendró semejante régimen? ¿Quiénes lo apoyan? Se dice que los racistas sudafricanos pueden incluso construir bombas atómicas. ¿Contra quién podrán usarlas? ¿Contra los guetos negros de Petroria?

"Cito en primer término al sufrido y valeroso pueblo palestino. Ningún despojo más brutal de los derechos a la paz y existencia de un pueblo se ha cometido en este siglo. Entiéndase bien que no somos fanáticos. El movimiento revolucionario se educó siempre en el odio a la discriminación racial y los pogromos de cualquier tipo, y desde el fondo de nuestras almas, repudiamos con todas nuestras fuerzas la despiadada persecución y el genocidio que en su tiempo desató el nazismo contra el pueblo hebreo.