“(…) el Movimiento de Países No Alineados ha vuelto a ser una fuerza efectiva en la arena internacional de nuestro tiempo. Este Movimiento es hoy más necesario que nunca. Si antes nos esforzábamos por ocupar un lugar digno en medio de la lucha entre dos superpotencias, hoy nos debatimos entre el riesgo del hegemonismo unipolar, y la única forma posible, soportable y aceptable de sobrevivir: la existencia de un mundo multilateral, donde la paz, la libertad, el desarrollo y el progreso puedan tener lugar para todos. Nuestros pueblos así lo necesitan. No podemos defraudarlos”.
“Los Países No Alineados insistimos en que es necesario eliminar la abismal desigualdad que separa a los países desarrollados y a los países en vías de desarrollo. Luchamos por ello para suprimir la pobreza, el hambre, la enfermedad y el analfabetismo que padecen todavía cientos de millones de seres humanos. Aspiramos a un nuevo orden mundial, basado en la justicia, la equidad y la paz (…)”
“(…) los países No Alineados continuarán avanzando en su irrenunciable papel como bastión de la paz, la independencia nacional y el desarrollo, fortalecerán su cohesión y su unidad, y seguirán cumpliendo con honor los difíciles deberes que les impone la dramática hora en que nos encontramos”.
“Cada cual debe luchar por la paz a su manera, cada cual debe luchar por la paz con lo que pueda y como pueda. Así, la América Latina, al enfrentarse cada vez más a los imperialistas, lucha por la paz. Mientras más pueblos luchando por su libertad, más posibilidades de paz en el mundo, más maniatados estarán los imperialistas, más débiles serán los imperialistas para desencadenar la guerra”.
“(…) la lucha por la paz significa luchar por salvar a la humanidad de una destrucción apocalíptica, significa luchar por salvar a cientos de millones de vidas de hombres, de mujeres, de jóvenes, de ancianos y de niños”.
“(…) en ningún otro minuto de la historia humana la paz es tan necesaria, porque en ningún otro minuto de la historia humana la guerra significa tanta destrucción y tanta muerte. En ningún otro minuto de la historia humana la idea de la guerra es tan terrible como en este momento”.
“(…) cuando más se acerca la humanidad hacia la era en que ha de desaparecer la explotación del hombre por el hombre, más fundada es la esperanza de la humanidad por la paz, y más grandes son las ansias de paz de la humanidad”.
“Luchar por la paz es el deber más sagrado de todos los seres humanos, cualesquiera que sean sus religiones o país de nacimiento, el color de su piel, su edad adulta o su juventud”.
“El problema de Colombia solo se puede resolver por la paz, y en la paz, pienso, todos deben poner su parte. Paz verdadera, porque unas cuantas paces allí han terminado en el cementerio”.
“No debe haber guerras. Debemos luchar, incluso, por buscar soluciones de paz en cualquier parte; también en Colombia. No debe haber guerra, porque por la guerra, en este minuto de la historia de América, no se resuelve ningún problema”.