“General Antonio Maceo, los cubanos de hoy, educados en tu inmortal ejemplo, habrían compartido contigo el honor de estar junto a ti el día glorioso que le respondiste al representante del poder colonial español: No queremos paz sin independencia”.

“No tememos dialogar; no necesitamos inventar enemigos; no tememos al debate de ideas; creemos en nuestras convicciones y con ellas hemos sabido defender y seguiremos defendiendo nuestra Patria”.

“¡Es deber del pueblo, es deber de la Revolución, es deber de la patria, abrirle paso a la inteligencia, abrirle oportunidad a la inteligencia, abrirle paso a la vocación, abrirle paso a la virtud y al mérito!”

“Los valores que defendemos son muy sagrados, son muy altos, son muy poderosos, son los valores de la patria, son los valores de la Revolución, son los valores del socialismo son los valores de la justicia, son los valores de la igualdad, son los valores de la dignidad y del honor del hombre. Esos valores tienen un peso tremendo”.

“Si detrás de la patria soberana, si detrás de la bandera libre, si detrás de la Revolución redentora no hubiera un pueblo firme y heroico como este, la patria ni sería libre ni la bandera sería soberana, ni la Revolución marcharía adelante con la firmeza inquebrantable con que marcha”.

“Hoy más que nunca hay que levantar esa bandera de que patria es humanidad, conscientes de que solo podemos salvarnos si la humanidad se salva; de que solo podemos ser libres si logramos que la humanidad sea libre, y estamos muy muy lejos de serlo; si logramos realmente que haya un mundo justo, y un mundo justo es posible y es probable”.

“Los cubanos no han querido otra cosa sino que sean suyas las  determinaciones que guían su conducta; ¡que sea suya, y suya solo la bandera de la estrella solitaria que ondea en nuestra patria! Que sean suyas sus leyes; que sean suyas sus riquezas naturales; que sean suyas sus instituciones democráticas y revolucionarias; que sea suyo su destino.”

“Pero estos tiempos son más difíciles, mucho más difíciles, tenemos que estar conscientes de eso; se requiere un esfuerzo mayor, se requiere una valentía mayor, se requiere un heroísmo mayor, se requiere una inteligencia mayor, se requiere una organización más eficiente, se requiere una moral más alta, se requiere una lucha más tenaz, precisamente para preservar la patria, la Revolución y las conquistas del socialismo”.

“No es cuestión de hombres. Ha sido un privilegio para muchos de nosotros haber estado aquí en la Revolución durante muchos años. Es un honor el que nos hacen los imperialistas cuando nos quieren expulsar de la Revolución, cuando nos quieren expulsar de la patria, cuando nos quieren expulsar de nuestras responsabilidades, porque saben que con nosotros no hay arreglo indigno. ¡Pero se equivocan! ¡No importa los que estén aquí; detrás de los que están aquí, vendrán otros como ustedes y serán iguales o mejores que nosotros!

"Ahora sí nosotros podemos hablar de patria y ahora sí nosotros podemos tener un concepto verdadero de la patria, porque cuando decimos: defendemos la patria y estamos dispuestos a morir por la patria, ¡estamos dispuestos a morir por una patria que no es de unos cuantos, sino que es de todos los cubanos!"