"(...) cuando no tengamos delante al enemigo, cuando la guerra haya concluido, los únicos enemigos de la Revolución podemos ser nosotros mismos".

"La libertad nos la quitaron mediante un golpe de Estado, pero para que se acabaran de una vez y para siempre los golpes de Estado, había que conquistar la libertad a fuerza de sacrificio de pueblo, porque no hacíamos nada con que dieran un golpe mañana y otro pasado y otro dentro de dos años y otro dentro de tres años; porque aquí quien tiene que decidir, definitivamente, quién debe gobernar es el pueblo y nadie más que el pueblo".

"(...) cuando en un pueblo pelean los hombres y pueden pelear las mujeres, ese pueblo es invencible."

"Hemos demostrado que los iberoamericanos no somos inferiores a nadie ni en talento ni en valor".

"Tengo la más absoluta convicción de que por la fuerza no se resolverá ese problema. Tengo la más absoluta convicción de que todas las tecnologías militares se estrellan contra la voluntad de resistencia de cualquier pueblo decidido a luchar. Tengo la convicción, como la tenemos con relación a nuestro propio país, de que a un pueblo dispuesto a luchar, ninguna potencia, por poderosa que sea, puede doblegarlo".

"Lucharemos por nuestro pueblo y por la humanidad.  Y nuestra voz puede llegar y llegará muy lejos".

"Vivimos una etapa en que los acontecimientos marchan por delante de la conciencia de las realidades que estamos padeciendo.  Hay que sembrar ideas, desenmascarar engaños,  sofismas e hipocresías, usando métodos y medios que contrarresten la desinformación y las mentiras institucionalizadas.  La experiencia de 40 años de calumnias caídas sobre Cuba como lluvias torrenciales nos ha enseñado a confiar en el instinto y la inteligencia de los pueblos".

"Los pueblos lucharán, las masas desempeñarán importante y decisivo papel en esas luchas, que en el fondo será su respuesta a la pobreza y los sufrimientos que les han sido impuestos;  mil formas creadoras e ingeniosas de presión y acción política surgirán."

"Ningún pueblo por sí solo, por grande y rico que sea —menos aún un mediano o pequeño país—, puede resolver por sí mismo y por sí solo sus problemas. Unicamente por visión estrecha, por miopía o ceguera política, o ausencia total de preocupación y sensibilidad por el destino humano, se puede negar esta realidad".