“Nosotros no tenemos temor a explicar ningún problema; no debemos tenerlo nunca, porque nosotros sabemos que todas las cosas que se le explican al pueblo claramente, el pueblo las entiende.  El pueblo sabe qué hacemos el máximo, el pueblo sabe que nos desvelamos, y que vivimos perennemente en la preocupación y en el deseo de mejorarlo todo, de producir más, de organizarlo mejor todo, de administrarlo mejor todo.  Ese es nuestro deseo, nuestra preocupación, por esas cosas nos desvivimos”.

“(…) este pueblo no se rendiría nunca, es importante que el pueblo lo sepa, es importante que cada combatiente lo sepa, y por eso decimos que somos un pueblo invencible; y no hablamos pensando sino en nuestra fuerza, no hablamos pensando sino en nosotros. Y por eso este pueblo es digno del mayor respeto, y por eso a este pueblo tendrán que respetarlo hasta sus más encarnizados enemigos.

“Nuestro Partido y nuestras organizaciones de masas, y nuestro pueblo revolucionario, tienen que estar preparados para todas las fases, ¡para todas las fases! Solo convencidos de esto, solo sabiendo esto —y por eso es que podemos llamarnos un pueblo invencible”.

“Nosotros debemos aprovechar lo que la humanidad, lo que la inteligencia humana produce y, de la misma manera, debemos estar dispuestos siempre a facilitarles a los demás pueblos los descubrimientos que nosotros hagamos, las investigaciones que nosotros hagamos, los éxitos que nosotros tengamos. Y esa es la filosofía de nuestra Revolución: si recibimos de todos los pueblos, debemos estar dispuestos a facilitarles también nuestros conocimientos a todos los pueblos”.

“Todavía no podemos sentirnos orgullosos; quizás no lleguemos a estarlo nunca, quizás nunca lleguemos a estar satisfechos, y siempre el pueblo tendrá delante nuevas y nuevas aspiraciones, nuevas y nuevas tareas. Y, afortunadamente, la vida nos presenta ese incentivo, el incentivo de tener muchas cosas por delante que lograr, de tener muchas cosas por delante que conquistar”.

“(…) soy optimista sobre bases racionales y sólidas. Me inquieta el futuro, pero también creo cada vez más que la solución está al alcance de nuestras manos, si logramos hacer llegar la verdad a un número suficiente de personas entre los miles de millones que pueblan el planeta”.

“Nuestro país es uno de los que más preparado está para enfrentar obstáculos, y no sólo ha dado pruebas de gran abnegación sino también de solidaridad con otros pueblos, como los esfuerzos que realizó en Haití antes del terremoto, y mucho mayores después”.

 

“(…) lo mejor siempre será tener una causa justa que defender y la esperanza de seguir adelante”.

“En nuestra época, la humanidad se enfrenta a problemas que van más allá de los temas decisivos planteados por Bolívar para la vida de los pueblos de nuestro hemisferio, no resueltos desafortunadamente a tiempo como él deseaba. Hoy todos estamos obligados a enfrascarnos en la búsqueda de soluciones para los dramáticos problemas del mundo actual, que ponen en riesgo hasta la propia supervivencia humana”.

“Lo que define a una revolución es tanto el apoyo de los más sanos, de los sectores más sanos de un país, como el odio de los sectores más envilecidos y más corrompidos”.