"Nuestro pueblo es un pueblo muy sensible, de una extraordinaria sensibilidad, de un extraordinario espíritu de justicia; nuestro pueblo entiende la Revolución como debe entenderla: como un camino de perfeccionamiento, como un camino incesante de avance hacia la justicia, como un camino incesante de avance hacia la libertad, como un camino incesante de avance hacia la hermandad, como un camino incesante hacia la solidaridad humana, hacia el amor entre los semejantes, como un camino incesante hacia la felicidad".
"El deber de un revolucionario es conquistar; el deber de un revolucionario es ganar, el deber de un revolucionario es persuadir, fortalecer incesantemente la Revolución y no debilitarla incesantemente, y hay gente que tiene maneras tan odiosas de actuar, que lo que hacen es ganarle enemigos a la Revolución y amigos a los enemigos de la Revolución".
“Nuestra Revolución será cada vez más fuerte, nuestra Revolución será cada vez más invencible, nuestra Revolución será cada vez más ejemplo de América, nuestra Revolución será cada vez más útil y más fecunda en las aspiraciones de la humanidad, en la lucha de la humanidad por el progreso, en la lucha de la humanidad por la paz”.
“Nuestra Revolución marcha por caminos firmes; nuestra Revolución marcha con pasos firmes. Nuestro pueblo se educa cada vez más; nuestro pueblo tiene que estudiar y educarse aún más; nuestro pueblo tiene trazado su camino; nuestro pueblo ha desplegado sus banderas; esas banderas no son otras que las banderas de la Revolución”.
“¡Las revoluciones no se importan, las revoluciones las hacen los pueblos; las revoluciones no se inventan, las revoluciones las hacen los pueblos cuando existen las condiciones que engendran las revoluciones!”
"Nadie tiene derecho a ser injusto con nadie, y nadie tiene derecho a cometer injusticias, abusos, atropellos, con nadie; y el que lo haga, es un equivocado; ¡el que lo hace es un enemigo de la Revolución, y jamás encontrará el apoyo ni encontrará la tolerancia de ningún hombre honesto de la Revolución!".
"Nosotros tenemos muchas organizaciones de masa, muchas fuerzas, que son fuerzas de la Revolución, vitales de la Revolución y que, además, le prestan grandes servicios a la Revolución. Pero, sin embargo, en todas partes hay que luchar contra errores, en todas partes hay que luchar contra defectos, y a veces parece como si nos olvidáramos de luchar contra los errores y de luchar contra los defectos".
"Y, ¿qué es la Revolución? ¿Es acaso una cosa fácil? ¿Es acaso una cosa sencilla? ¡No! La Revolución es uno de los fenómenos sociales más complejos y más difíciles. El cambio de una sociedad por otra es uno de los hechos más difíciles en la historia humana. Y en esa empresa difícil, contra muy poderosos enemigos, ha estado enfrascado y estará enfrascado, durante muchos años, nuestro pueblo".
"Concebimos la Revolución, como una lucha incesante contra todos los obstáculos, como una lucha incesante contra todos los vicios, contra todos los males, contra todos lo defectos, contra nuestros propios defectos; como una lucha incesante por hacer una sociedad mejor, por hacer una patria mejor, un ciudadano más completo, un ciudadano más feliz. Esa es la Revolución, y así debemos entender una revolución".
"Concebimos la Revolución como algo verdaderamente creador, como algo que no cese de crear un solo minuto, con un desarrollo incesante de las ideas, con una superación incesante de las ideas, en que cada día, cada mes, cada año, se haga más y se haga mejor".