“El mundo, cada vez más y más ingobernable, luchará hasta que el hegemonismo y el avasallamiento de los pueblos sean totalmente insostenibles”.
“Los pueblos tienen que luchar para proteger no ya su economía, sus derechos; tienen que luchar para defender su propia supervivencia”.
"Hay que levantar el espíritu de lucha de los pueblos, su voluntad de resistir; hay que hacerlos tomar conciencia de que tienen que irse preparando para nuevos conceptos, una nueva concepción del mundo, un nuevo orden económico mundial verdaderamente justo, que es lo que debe resultar de la lucha de los pueblos".
“¡Nuestra independencia, nuestros principios y nuestras conquistas sociales los defenderemos con honor hasta la última gota de sangre, si somos agredidos!”
“Las bases, la concepción, los propósitos verdaderos, los ánimos y las condiciones para tal guerra se han ido estableciendo precipitadamente en los últimos días. Nadie podría afirmar que era algo no pensado desde hace rato, que esperaba una oportunidad.
“Una revolución es el triunfo de la virtud sobre el vicio, es el triunfo del honor sobre la deshonra, es el triunfo de la integridad moral y patriótica contra el mercenarismo y el vicio”.
“Quien conozca la realidad del mundo, sabe que lo que nuestro pueblo está haciendo hoy es una proeza. Esa proeza se la debemos al socialismo, esa proeza se la debemos a la unidad de nuestro pueblo, esa proeza se la debemos al espíritu revolucionario de nuestro pueblo”.
“Y nuestro pueblo tendrá la cultura más que suficiente para conocer lo que es el mundo, lo que está pasando en el mundo. Es por eso tan importante la historia, la de nuestro país, para que sepan dónde está ocurriendo y cuáles fueron las raíces de lo que hoy hace nuestro pueblo; y en el mundo, porque en el mundo realmente se han globalizado las comunicaciones, todo, la economía, se ha impuesto una globalización neoliberal y los ha conducido a esta situación actual”
“Los países capitalistas europeos, saturados de capacidad productiva y mercancías, desesperadamente necesitados de mercados para evitar paros de obreros y los especializados en servicios, ahorristas que pierdan su dinero y campesinos arruinados, no están por tanto en situación de imponer condiciones y soluciones al resto del mundo. Así lo proclaman los líderes de importantes países emergentes y de los que, pobres y saqueados económicamente, son víctimas del intercambio desigual”.
“La historia nos ha enseñado que el acceso a la independencia para un pueblo que se libera del sistema colonial o neocolonial es, a la vez, el último acto de una larga lucha y el primero de una nueva y difícil batalla. Porque la independencia, la soberanía y la libertad de nuestros pueblos, aparentemente libres, están de continuo amenazadas por el control externo de sus recursos naturales, por la imposición financiera de organismos internacionales oficiales y por la precaria situación de sus economías que les merma la plenitud soberana”.