“Esta no es una Revolución de fuerza, sino de razón y de corazón; esta es una Revolución de opinión pública y no de opinión pública prefabricada o fabricada a base de mentiras, sino una opinión pública hecha a base de verdad, no a base de hipocresía o de demagogia, sino a base de sinceridad”.
“La nación cubana y los revolucionarios cubanos han venido luchando contra todos los obstáculos y han mantenido muy en alto la dignidad y el honor de la nación, y se han mantenido muy firmes en sus principios revolucionarios, sin vacilar ante nadie y ante nada”.
“La verdad, la nobleza, la honestidad, los mejores valores de que es capaz el ser humano pueden hacer milagros, pueden hacer posible lo que, incluso, durante milenios pareciera imposible.”
“Es visible el hecho real de que por encima de todas las dificultades y por encima de todas las adversidades, la verdad se abre paso, las ideas más justas se multiplican y millones, decenas de millones, cientos de millones se están enrolando en las filas de la verdad, y esa verdad o esas verdades terminarán aplastando al imperio, y no solo desde fuera, sino también desde dentro.”
“Nadie encontró nunca una respuesta capaz de satisfacer las exigencias del mercado real que hoy conocemos, pero tampoco podría dudarse de que la humanidad marcha hacia una etapa más justa de lo que hasta nuestros tiempos ha sido la sociedad humana”.
“En nuestra época los problemas son cada vez más complejos y las noticias se propagan a la velocidad de la luz, como muchos conocen. Nada ocurre hoy en nuestro mundo, que no nos enseñe algo a los que deseamos y somos capaces todavía de comprender nuevas realidades”.
“En el mundo de mañana no podría sobrevivir una revolución, una sociedad nueva, una sociedad justa, sin un dominio total, o, digamos, un dominio máximo de los conocimientos; porque el mundo del futuro es un desafío científico y tecnológico sobre el cual poseen prácticamente el monopolio los países ricos y desarrollados que explotan al mundo”.
“Un ejército sin pueblo puede ser derrotado; un pueblo convertido en ejército no puede ser derrotado jamás, en especial, cuando se defiende la más justa, la más honorable y humana de todas las causas”.
“Sé que para mucha gente del mundo nuestro país se ha convertido en una esperanza, nuestro país se ha convertido en un símbolo, pero eso nos obliga, eso multiplica nuestra responsabilidad, ya que tenemos el deber de trabajar bien, de optimizar nuestros esfuerzos, de trabajar con la inteligencia, de trabajar con el heroísmo, para que esa esperanza no se pierda, para que ese símbolo no se pierda”.
“Los que cayeron y los que murieron, los que iniciaron el sendero de la Revolución lucharon para que la patria sea cada vez mejor, para que los hombres sean cada vez mejores, para que las generaciones sean cada vez superiores; lucharon para ser el escalón de un camino que no tiene fin”.