“La Revolución avanza, y avanza con ritmo acelerado; y ciertamente que la Revolución se puede enorgullecer de sus éxitos, de los éxitos alcanzados en una serie de frentes, en el orden de la cultura, en el orden de la educación, de la asistencia médica”.

“El socialismo no se hace para unos cuantos, el socialismo no se hace para una clase, el socialismo se hace para todos y aun para aquellos que rectifican y que cambian”.

“El adversario a derrotar es sumamente fuerte, pero lo hemos mantenido a raya durante medio siglo”.

“Ser tan prudentes en el éxito como firmes en la adversidad es un principio que no puede olvidarse”.

“Desconfío de las sendas aparentemente fáciles de la apologética, o la autoflagelación como antítesis. Prepararse siempre para la peor de las variantes”.

“La Revolución es tan poderosa en estos momentos, ¡tan poderosa!, y tiene tal respaldo de pueblo —de pueblo justo, que quiere ordenar las cosas justamente—, que no hay quien la derrote: ni intereses internos, ni intereses extraños. ¡Eso es una verdad!”.

“El orden económico prevaleciente ni es sostenible ni es soportable. No tiene solución posible sin grandes y profundos cambios. No es necesario abundar en datos, que aquí y en todas partes se repiten, para comprender la realidad. Los ejemplos de crisis locales, regionales y hemisféricas que se repiten con creciente frecuencia lo demuestran. De ellas no se libran ni países pobres ni países ricos”.

“Quizás lo más útil de nuestros modestos esfuerzos en la lucha por un mundo mejor será demostrar cuánto se puede hacer con tan poco si todos los recursos humanos y materiales de la sociedad se ponen al servicio del pueblo”.

“Ni la naturaleza debe ser destruida, ni las podridas y despilfarradoras sociedades de consumo deben prevalecer. Hay un campo donde la producción de riquezas puede ser infinita: el campo de los conocimientos, de la cultura y el arte en todas sus expresiones, incluida una esmerada educación ética, estética y solidaria, una vida espiritual plena, socialmente sana, mental y físicamente saludable, sin lo cual no podrá hablarse jamás de calidad de vida”.

“Por principio, no debemos retroceder, no debemos aprender a retroceder en ninguna lucha, en ningún esfuerzo, en ninguna batalla”.