“Con papeles el imperio adquirió gran parte de las riquezas del mundo, donde impone sus leyes, menospreciando la soberanía de las naciones.”
“¡El honor no se negocia, la patria no se negocia, la dignidad no se negocia, la independencia, la soberanía, la historia, la gloria no se negocia!”
“Somos un pueblo patriótico y digno, que jamás aceptará imposiciones ni amenazas de nadie; pero amigo sincero del pueblo de Estados Unidos, y especialmente de todos los buenos norteamericanos, que son muchos, y cada vez descubrimos más.”
“¡Confíen en Cuba! Cuba no solo está defendiendo allí en aquella trinchera su propia soberanía: nosotros entendemos que desde aquella trinchera estamos defendiendo también los intereses de los demás pueblos de América Latina.”
“El gobierno de los Estados Unidos emplea recursos económicos inimaginables para defender un derecho que viola la soberanía de todos los demás países: continuar comprando con billetes de papel las materias primas, la energía, las industrias de tecnologías avanzadas, las tierras mas productivas y los inmuebles más modernos de nuestro planeta.”
“Esta pudiera decirse, con razón, que fue la cuna de la liberación de Sudáfrica; pero un día será como la cuna de la dignidad de toda África. Y no es que el África no haya luchado, no es que el África no cuente con miles y decenas de miles de actos heroicos, pero aquí quedaba el más doloroso recinto de un sistema de esclavización y de injusticia que ha durado miles de años, pero que en especial para el África, América Latina y el Tercer Mundo duró cientos de años.”
“Hace ya un año, en expresión de nuestra voluntad política soberana, decidimos constituir la Asociación de Estados del Caribe. Tenemos ante nosotros un gran desafío. Se trata de forjar un destino común para naciones notablemente dispares en cuanto a tamaño, población y desarrollo [….]. La región comprende, por fin, que en la unidad está el camino futuro de nuestros pueblos.”
"Nuestra patria no se negará nunca a trabajar por la paz, a discutir y resolver las diferencias mediante negociaciones, sin renunciar jamás a un átomo de su moral, su dignidad, su soberanía y sus principios. Nuestra patria no negará tampoco su cooperación a fórmulas que contribuyan a superar las tensiones en nuestra área y en el mundo. Consideramos un deber ineludible de todos los pueblos y sus estadistas luchar por el porvenir y la supervivencia de la humanidad, nunca antes tan mortalmente amenazada. Nosotros mismos necesitamos paz.