“Cuando proclamamos la Ley de Reforma Agraria, Eisenhower decidió lo que había que hacer, […] En virtud de aquella decisión precipitada, nuestra cuota azucarera fue suprimida en diciembre de 1960, y más tarde redistribuida entre otros productores de esta y otras regiones del mundo como castigo.  Nuestro país quedó bloqueado y aislado.

"Lo único que puedo decirles del comandante Guevara es que siempre estará donde sea más útil a la Revolución y que las relaciones entre él y yo son óptimas. Son como en los tiempos en que nos conocimos, puede decirse que mucho mejores. Creo que su gira por África fue muy provechosa. Estuvo también en China con motivo de la visita de una delegación nuestra. Es polifacético. De una comprensión extraordinaria. Uno de los dirigentes más completos."