“(…) la lucha internacional contra el terrorismo no se resuelve eliminando a un terrorista por aquí y otro por allá; matando aquí y allá, usando métodos similares y sacrificando vidas inocentes. Se resuelve poniendo fin, entre otras cosas, al terrorismo de Estado y otras formas repulsivas de matar, poniendo fin a los genocidios, siguiendo lealmente una política de paz y de respeto a normas morales y legales que son ineludibles. El mundo no tiene salvación si no sigue una línea de paz y de cooperación internacional”.
“(…) ninguno de los problemas del mundo, ni el del terrorismo, se pueden resolver por la fuerza, y cada acción de fuerza, cada acción disparatada del uso de la fuerza, en cualquier parte, agravaría seriamente los problemas del mundo”.
“(…) el esfuerzo general de la comunidad internacional es poner fin a una serie de conflictos que andan por el mundo, cuando menos en ese terreno; poner fin al terrorismo mundial, crear una conciencia mundial contra el terrorismo”.
“(...) nosotros podemos decir que Sancti Spíritus ha continuado la marcha de Serafín Sánchez; que el pueblo de Cuba ha continuado la marcha de Serafín, de Maceo, de Martí, de Agramonte y de todos aquellos hombres grandes e ilustres que con orgullo constantemente recordamos, como recordamos también y seguiremos la marcha de aquellos que a lo largo de este siglo lucharon, se sacrificaron, y muchos de los cuales dieron su vida en el cumplimiento del deber de defender la patria y la Revolución”.
"¡Y nosotros queremos que todos los niños sean felices! Para que los niños sean felices se ha luchado, para que los niños sean felices han tenido que dar su vida muchos patriotas, desde Martí, Maceo y todos los que han muerto".
“Hace falta una lucha infatigable contra las causas que originan la pobreza; hace falta una lucha inconmovible contra el capitalismo, contra el neoliberalismo y contra el imperialismo, hasta el día en que deje de hablarse de miles de millones de seres humanos que pasan hambre, que no tienen escuelas, que no tienen hospitales, que no tienen trabajo, que no tienen techo, que no cuentan con los más elementales medios de vida”.
“Obedecer siempre es duro, obedecer siempre por lo general no nos gusta a los seres humanos y obedecer es un problema de conciencia, un problema de necesidad social, un problema de orden. Y porque tenemos que vivir trabajando en sociedad, y porque no se concibe esa vida sin un orden y sin una disciplina social”.
“Los jóvenes necesitan a veces el deporte para emplear el sobrante de energía que tienen. El deporte, además, es un instrumento de disciplina, de educación, de salud, de buenas costumbres. El deporte es un antídoto del vicio. La juventud lo necesita. Y los viejos lo necesitan, no para emplear el exceso de energía de que dispongan, sino para conservar adecuadamente las energías que les quedan. Y la salud tan imprescindible para la vida plena”.
“Hablar de ejercicio y hablar de deporte no es hablar de campeones olímpicos y mundiales, es hablar de bienestar diario y constante, es hablar de plenitud de salud, es hablar de capacidad de estudio y de trabajo; hablar de educación física y deportes es hablar de una ciencia, de una actividad universal”.
"¡No son las armas, es el hombre; no son las armas, es el pueblo lo que decide!"