10 de Octubre de 1997

“[...] los defensores del sistema capitalista e imperialista tendrán que irse desilusionando cada vez más con los desastres que han ocurrido en muchas partes. Sus ideas se están desprestigiando, y no podrán conquistar a nadie. Podrán comprar a mucha gente, podrán corromper; pero no podrán persuadir, no podrán conquistar el corazón y la mente. Por eso son tan importantes las ideas, más que nunca [...]”