"(...) es realmente admirable el grado de conciencia que se ha desarrollado en el país, el civismo de este pueblo, la disciplina de este pueblo, el espíritu de este pueblo; realmente, me siento orgulloso de todo el pueblo, tengo una fe extraordinaria en el pueblo de Cuba.  Vale la pena sacrificarse por nuestro pueblo".

“Conoce nuestro pueblo perfectamente cuán distinta fue la conducta de los combatientes revolucionarios siempre, y en toda la historia de la Revolución, (…) porque por encima de todo han prevalecido los principios de la Revolución, la moral de la Revolución, la disciplina de la Revolución y la dignidad de la Revolución”

“Gracias a los métodos, la disciplina y el rigor de la Escuela Nacional de Ballet, en ella se formaron grandes artistas”.

“Nuestro pueblo conoce bien las normas que han regido la conducta intachable de nuestra Revolución desde el primer combate y jamás mancillada a lo largo de más de medio siglo. Sabe también que no podrá ser jamás presionado ni chantajeado por los enemigos. Nuestras leyes y normas se cumplirán indefectiblemente”.