"(...) luchemos por la paz, y luchemos por el desarme, que con la quinta parte de lo que el mundo se gasta en armamentos se podía promover un desarrollo de todos los países subdesarrollados."

"Los países imperialistas se resisten al desarme, porque necesitan las armas para chantajear, para oprimir, para intervenir y para saquear".

“(…) en los propios Estados Unidos crece el movimiento por la paz, como en los propios Estados Unidos son cada vez más numerosas las manifestaciones populares en favor de la paz contra la política guerrerista de los imperialistas, contra la carrera armamentista, porque es un interés de toda la humanidad. Y es por eso que toda la humanidad, de distintas formas, de las formas que sean necesarias, ha de contribuir a la lucha por la paz”.

“¿Qué ocurriría en Estados Unidos con un desarme? ¿Quiénes se oponen? Las compañías. Esas compañías son los primeros intereses afectados, les interesa el negocio de guerra. Claro está que aun el propio sistema capitalista pudiera encontrar soluciones, si existiera realmente una voluntad de encontrarle soluciones por otras vías, y no por las vías de fabricar armamentos. Pero la vía de fabricar armamentos es, para todos los traficantes de armas, la más cómoda, y por eso se oponen a toda política de paz”.

“[...] no hay mejor táctica, ni mejor estrategia que luchar con armas limpias y que luchar con la verdad, porque esas son las únicas armas que inspiran confianza, son las únicas armas que inspiran fe, son las únicas armas que inspiran seguridad, dignidad, moral”.

“Hoy el imperialismo se esfuerza por contrarrestar esta situación y maniobra pérfidamente para dividir a los países árabes, aislar al valeroso pueblo sirio, burlar los derechos de los palestinos y aumentar su presencia e influencia en el Medio Oriente, a fin de imponer las condiciones onerosas de paz que más convenga a sus intereses y a los de sus aliados en la agresión contra los pueblos árabes”.

“Hoy día las armas modernas y la guerra moderna exigen una preparación muy rigurosa, quizás no exista en la actualidad ninguna actividad más difícil y compleja que la actividad militar, puesto que las armas se revolucionan incesantemente y se hacen cada vez más complejas. Los problemas que plantea la guerra en el frente y en la retaguardia, son cada vez más difíciles de resolver”.

"¿Cómo pueden hablar de tales derechos los que mantienen estrechas relaciones con los racistas de Sudáfrica, que oprimen, discriminan y explotan a 20 millones de africanos; los que suministran cuantiosas cantidades de sofisticadas armas a los agresores sionistas que desalojaron al pueblo palestino de sus tierras y se niegan a devolver a los países árabes los territorios arrebatados por la fuerza?"

“Digamos adiós a las armas y consagrémonos civilizadamente a los problemas más agobiantes de nuestra era. Esa es la responsabilidad y el deber más sagrado de todos los estadistas del mundo. Esa es, además, la premisa indispensable de la supervivencia humana”.

“Los países en vías de desarrollo y, en su nombre, el Movimiento de Países No Alineados, demandan que una parte importante de los inmensos recursos que la humanidad hoy dilapida en la carrera armamentista sean dedicados al desarrollo, lo que contribuirá, simultáneamente, a alejar el peligro de guerra y facilitar el mejoramiento de la situación internacional”.

“El emplazamiento de medios cada vez más sofisticados y destructivos multiplica los riesgos y hace más cierta la posibilidad de que cualquier acción irresponsable e irreflexiva pueda desencadenar una catástrofe nuclear”.

“La carrera armamentista hace más insoportable aún la profunda crisis económica que hoy sufre el sistema capitalista, cuyos efectos negativos recaen sobre toda la economía mundial, y con especial intensidad son descargados sobre las masas trabajadoras”.