17 de julio de 2009

“No puede llamarse ni medianamente humana una sociedad donde los seres humanos sobran por millones y constituya una práctica el robo de cerebros de los países del sur, y se perpetúa el poder económico y el disfrute de las nuevas tecnologías en unas pocas manos.  Resolver este dilema es tan trascendente para el destino de la humanidad como enfrentarla crisis del cambio climático en el planeta.”