“¿Hasta cuándo vamos a permanecer en el letargo? ¿Hasta cuándo vamos a ser piezas indefensas de un continente a quien su libertador lo concibió como algo más digno, más grande? ¿Hasta cuándo los latinoamericanos vamos a estar viviendo en esta atmósfera mezquina y ridícula? ¿Hasta cuándo vamos a permanecer divididos? ¿Hasta cuándo vamos a ser víctimas de intereses poderosos que se ensañan con cada uno de nuestros pueblos? ¿Cuándo vamos a lanzar la gran consigna de unión? Se lanza la consigna de unidad dentro de las naciones, ¿por qué no se lanza también la consigna de unidad de las naciones?”

“Si la unidad dentro de las naciones es fructífera y es la que permite a los pueblos defender su derecho, ¿por qué no ha de ser más fructífera todavía la unidad de naciones que tenemos los mismos sentimientos, los mismos intereses, la misma raza, el mismo idioma, la misma sensibilidad y la misma aspiración humana?”

“Ninguna fuerza es capaz de movilizar a los pueblos como el ideal.  Cuando los ideales revolucionarios se hayan realizado y no sea necesario vivir en pie de lucha, cuando el pueblo de Cuba vea satisfechas sus aspiraciones, entonces ya no serán necesarias estas manifestaciones.”

“Queremos vivir de lo nuestro, no de explotar a otros pueblos; queremos vivir de nuestras riquezas, no de explotar la riqueza de otros pueblos; queremos, sencillamente, lo nuestro, defendemos lo nuestro, y no para que viva un grupo mientras los demás se mueren de hambre, sino para que nadie pase hambre, para que vivan todos […]”  

“Así que esta ciudad militar la convertiremos en una escuela donde asistan cientos de niños, porque nuestros cuarteles están en el pueblo, ¡nuestra Revolución la defiende el pueblo! ¡Y cuando haya que combatir contra un enemigo extranjero, todo el pueblo estará listo a defenderla!” 

“¡Somos fuertes no porque tengamos fusiles, sino porque hay hombres y mujeres dispuestos a manejar esos fusiles, porque hay un pueblo que está dispuesto a usarlos en defensa de sus derechos sagrados y de sus grandes aspiraciones!”

"La fuerza de esta Revolución, la fuerza de este ejército revolucionario se fue edificando sobre el sacrificio de muchos compañeros, se fue edificando sobre las vidas de los que defendiendo esta causa cayeron.”

"Y al enemigo lo vamos a combatir con fiereza, al enemigo lo vamos a combatir con decisión tal vez no imaginada por ellos; y al enemigo, además, lo vamos a exterminar, ¡a cualquier enemigo, a cualquier enemigo que desembarque en nuestras costas!"

"¡Esta Revolución es del pueblo! Y es al pueblo a quien le corresponde defenderla; es al pueblo a quien le corresponde preservarla de vicios, de injusticias y de errores; es al pueblo a quien le corresponde imponer ese espíritu de justicia y de rectitud, y es solo el pueblo quien puede imponerlo".

“Esta Revolución la defiende el pueblo, la defienden los hombres y las mujeres que tienen valor para marchar con ella, que tienen fe para marchar con ella, que tienen espíritu de hierro para marchar con ella, para luchar junto a ella, para librar las batallas que sean necesarias junto a ella”.

“Es necesario oponerse decididamente a la política divisionista del imperialismo en el seno de los Países No Alineados. Y es necesario buscar fórmulas, de modo que los beneficios de esta lucha alcancen a todos los pueblos subdesarrollados.”

“Se ha dicho que Girón fue la primera derrota del imperialismo yanki en América Latina, pero Girón fue parte de esa lucha, parte de nuestra Revolución; en realidad, pudiéramos decir que la primera gran derrota del imperialismo yanki en América Latina fue la Revolución Cubana.”