“Así que esta ciudad militar la convertiremos en una escuela donde asistan cientos de niños, porque nuestros cuarteles están en el pueblo, ¡nuestra Revolución la defiende el pueblo! ¡Y cuando haya que combatir contra un enemigo extranjero, todo el pueblo estará listo a defenderla!” 

“… ¡Qué pueblo tan extraordinario será este!  ¡Qué pueblo, que sabrá marchar al compás con los demás pueblos del mundo!  ¡Y qué pueblo que, además, ayudará con su ejemplo a muchos otros pueblos que todavía permanecen en el oscurantismo, que todavía permanecen en la ignorancia, que todavía permanecen en la explotación!”

"Una revolución educa, una revolución combate la ignorancia y la incultura, porque en la ignorancia y en la incultura están los pilares sobre los que se sostiene todo el edificio de la mentira, todo el edificio de la miseria, todo el edificio de la explotación."

"Cuando se dijo que Cuba iba a liquidar el analfabetismo en el sólo término de un año, aquello parecía una afirmación temeraria, aquello parecía un imposible... hubiera sido una tarea imposible para cualquier pueblo del mundo, salvo que esa tarea se la planteara un pueblo en revolución. Sólo un pueblo en Revolución hubiese sido capaz de desplegar el esfuerzo y la energía necesarias para llevar adelante tan gigante propósito."

"Dentro de algunos años, comenzarán a surgir decenas de miles de técnicos, y algún día se contarán por cientos de miles los técnicos universitarios y de todos los niveles, y eso augura un porvenir tremendo, un porvenir incalculable para nuestro país, porque nosotros estamos muy conscientes de que el triunfo de la Revolución significó el derecho al futuro, no significó, fundamentalmente, más que ese derecho y esa oportunidad que tanto anhelan los pueblos".

"¡Y nosotros queremos que todos los niños sean felices!  Para que los niños sean felices se ha luchado, para que los niños sean felices han tenido que dar su vida muchos patriotas, desde Martí, Maceo y todos los que han muerto".

“Nosotros queremos que la organización de pioneros cubanos sea una gran organización; nosotros queremos que nuestros niños sean los niños más estudiosos, los niños que mejor se porten; nosotros queremos que nuestros niños sean los más organizados; nosotros queremos que nuestros niños sean los más felices; nosotros queremos sentirnos siempre orgullosos de los niños, ver que los niños comprenden, y ver que los niños están ayudando a hacer la Revolución, y que de verdad los niños son revolucionarios”.

“(…) el maestro recibe al niño y tiene en sus manos a todas esas criaturas, que enseñarlas y que orientarlas. Luego nosotros tenemos, si queremos que nuestra Revolución llegue muy lejos, es necesario que lleguemos muy lejos en la formación de una generación de maestros”.

“Las escuelas, naturalmente, no serán solo para los núcleos, sino para enseñar a las masas, a la clase obrera, y servirán también para descubrir inteligencias, servirán para descubrir cabezas revolucionarias y caracteres revolucionarios; servirán para fortalecer no solo ideológicamente, sino numéricamente también a los núcleos revolucionarios”.

“Si no hay partido revolucionario, si no hay método revolucionario, no habrá educación revolucionaria.  Y si no hay educación revolucionaria no habrá partido revolucionario”. 

“Y desde luego que la tarea de la educación revolucionaria tiene que ir estrechamente unida a la tarea de la organización de la vanguardia revolucionaria, a la tarea de la formación del partido revolucionario de la clase obrera, porque son dos cosas indisolubles”.

"Los cubanos podemos decir con orgullo que en el campo de la educación marchamos a la cabeza de América, sin excluir ningún país".