"Juan Miguel, ¡la Patria te agradece la firmeza y el coraje con que defendiste su honor y su justa victoria! Tú demostraste que, en momentos decisivos de la historia de un pueblo, la conducta de un hombre puede compensar la deshonra que le hayan ocasionado todos los traidores juntos, como aquellos que quisieron arrebatarnos a tu hijo".

“[…]¡cuán grande es nuestro pueblo, cuán invencible es una idea justa, cuán importante es creer en el hombre, cuán hermoso es luchar por grandes ideales, cuánta luz y felicidad puede emanar de un pequeño niño inocente para obsequiar al pueblo que estuvo dispuesto a morir por uno de sus más tiernos hijos!”

“Me pregunto si pudiera haber algún otro país del mundo que se haya consagrado de tal forma al ser humano, a educar a todos los ciudadanos, que ahora ya, en una etapa superior, los vamos llevando a todos hacia una cultura general integral que, entre otros elementos, contiene algo de lo que carecen muchos países desarrollados, porque ser ricos no significa ser cultos, ser desarrollados no significa ser cultos”.

“Hablar de deportes y de ejercicios físicos es hablar de salud, es hablar de disciplina, es hablar de formación del carácter de los jóvenes, es hablar de hábitos sanos, es hablar de luchar contra las drogas. El deporte es la antítesis de las drogas; el deporte es la antítesis del alcoholismo; el deporte y el ejercicio físico son el remedio preventivo de numerosas enfermedades que matan o invalidan, como el exceso de peso, o la disminución de capacidades de la persona”.

“La noble y extraordinaria idea de la solidaridad y el internacionalismo no existe en el mundo capitalista desarrollado y rico. Tales ideas solo pueden surgir del corazón de una sociedad que lucha por la hermandad entre los hombres y los pueblos, que lucha por la justicia en el mundo. Esa ha sido hasta hoy y será siempre nuestra conducta futura, porque confiamos en el pueblo”.

“He vivido siempre y viviré tranquilo el resto de mi vida, porque sé defender con dignidad los derechos de mi pueblo y el honor de las naciones pequeñas, pobres o débiles, y me ha movido siempre un sentido profundo de la justicia. Soy revolucionario y moriré siéndolo.”

“Los hombres no hacen la historia. Los factores subjetivos pueden adelantar o retrasar los grandes acontecimientos, incluso por períodos relativamente largos, pero no constituyen el factor determinante, ni pueden impedir el desenlace final. Accidentes de gran trascendencia de origen humano o de origen natural, una guerra nuclear, la destrucción acelerada del medio ambiente y el cambio relativamente brusco del clima, pueden alterar todos los cálculos o pronósticos que hacen los más preclaros talentos de nuestra especie. Ambas cosas podrían todavía evitarse”.

“De la política me parecería mejor decir que es una mezcla de ciencia y de arte, aunque más de arte que de ciencia. Nunca debe olvidarse que tanto en uno u otro caso, la responsabilidad de la tarea corresponde a los seres humanos, y éstos son tan variados y variables como partículas llevan en las combinaciones de su mapa genético”.

“El nombre de Cuba pasará a la historia por lo que en los campos de la educación, la cultura y la salud ha hecho y está haciendo por la humanidad en la época más difícil que ha conocido nuestra especie”.

“No son los hombres los que hacen la historia, es la historia la que hace a los hombres o a las figuras o a las personalidades; los hombres interpretan, de una forma o de otra, los acontecimientos, pero son hijos de la historia”.

“Ser tan prudentes en el éxito como firmes en la adversidad es un principio que no puede olvidarse”.

“Los Estados Unidos de hoy no tienen nada que ver con la declaración de principios de Filadelfia formulada por las 13 colonias que se rebelaron contra el colonialismo inglés. Hoy constituyen un gigantesco imperio, que no pasaba en aquel momento por la mente de sus fundadores. Nada cambió sin embargo para los indios y los esclavos. Los primeros fueron exterminados a medida que la nación se extendía; los segundos continuaron siendo objeto de subastas en los mercados —hombres, mujeres y niños— durante casi un siglo, a pesar de que "todos los hombres nacen libres e iguales", como afirma la declaración. Las condiciones objetivas en el planeta favorecieron el desarrollo de ese sistema.”